{"id":1038,"date":"2015-09-25T20:51:50","date_gmt":"2015-09-25T20:51:50","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazo.com\/content\/?p=1038"},"modified":"2020-11-26T06:18:35","modified_gmt":"2020-11-26T06:18:35","slug":"cuando-la-sociedad-civil-juega-el-juego-politico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazo.com\/content\/cuando-la-sociedad-civil-juega-el-juego-politico\/","title":{"rendered":"Cuando la Sociedad Civil juega el juego pol\u00edtico"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" style=\"margin-bottom: 10px;\" src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/lesterbio_enfoque.jpg\" alt=\"La Reforma Inconclusa\" width=\"640\" height=\"84\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay un fen\u00f3meno que todas las organizaciones de sociedad civil comparten, y es que al representar intereses o demandas colectivas y buscan hacer \u201cincidencia\u201d, se convierten en actores pol\u00edticos en su interacci\u00f3n con las autoridades p\u00fablicas y por ende, son invitados al juego pol\u00edtico.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Posiblemente la cooptaci\u00f3n pol\u00edtica, es el riesgo m\u00e1s grande al jugar el juego pol\u00edtico para cualquier organizaci\u00f3n de sociedad, sin importar si es un patronato de unos 50 vecinos o una ONG bien montada, s\u00ed interact\u00faa con el caudillo de provincia o con el Presidente de la Rep\u00fablica, o si tiene recursos financieros o no. La cooptaci\u00f3n en el contexto de la sociedad civil hondure\u00f1a, se puede entender como el \u201ccontrol\u201d \u2013va m\u00e1s all\u00e1 de la injerencia- de una \u00e9lite pol\u00edtica sobre una organizaci\u00f3n social a trav\u00e9s de recursos econ\u00f3micos y\/o concesiones pol\u00edticas, para asegurar el mantenimiento de su posici\u00f3n dominante y su agenda (menciono \u201c\u00e9lite pol\u00edtica\u201d, porque no necesariamente se tiene que estar en el poder o gobernando para cooptar).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La cooptaci\u00f3n de una organizaci\u00f3n de sociedad civil no necesariamente es permanente o total. Es decir, no busca controlar toda la vida de la organizaci\u00f3n social \u2013ni tampoco le interesa al pol\u00edtico esto-, sino solo momentos claves en que se requiere del apoyo \u201cpol\u00edtico\u201d. Por otro lado, no requiere controlar toda la estructura, sino a piezas claves que ejercen influencia; es decir, tienen poder dentro de la organizaci\u00f3n. Dos ejemplos de cooptaci\u00f3n bajo estos criterios se me vienen a la mente. El primero, fue durante la crisis de 2009, en el cual organizaciones sociales que se hab\u00edan mantenido al margen de los pleitos entre pol\u00edticos, terminaron trabajando para los extremos en pugna, y no solo fue por el conflicto ideol\u00f3gico, sino los recursos y espacios de participaci\u00f3n que les ofrecieron. El otro ejemplo, y una cooptaci\u00f3n m\u00e1s extrema, fue lo que pas\u00f3 con el Conseja Nacional Anticorrupci\u00f3n (CNA) hace unos a\u00f1os atr\u00e1s, cuando se insertaron piezas claves a lo interno de la organizaci\u00f3n para anular su labor. En ambos ejemplos, la cooptaci\u00f3n pas\u00f3 una enorme factura en t\u00e9rminos de credibilidad y efectividad de las organizaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La cooptaci\u00f3n de las organizaciones sociales no es nada reciente, vino con el mismo nacimiento de la sociedad civil hondure\u00f1a. Tal como menciona, <a href=\"http:\/\/www.plataformademocratica.org\/Publicacoes\/21451.pdf\">\u00c1lvaro C\u00e1lix (2003)<\/a>, un referente en estudios de los movimientos sociales en Honduras, los sindicatos y grupos campesinos fueron las primeras v\u00edctimas de la cooptaci\u00f3n pol\u00edtica durante los a\u00f1os setenta. Esa cooptaci\u00f3n, a mi parecer, no les permiti\u00f3 incidir en los acuerdos que dieron con la Constituci\u00f3n de 1982 y hacerle frente al desmantelamiento del Estado que se da con el proceso neoliberal en los noventas. Por otro lado, la cooptaci\u00f3n tampoco es algo que solo sucede en Honduras, sino que es caracter\u00edstico de los Estados latinoamericanos que comparten herencias autoritarias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora bien, sabemos que las organizaciones de sociedad civil al ser actores pol\u00edticos tendr\u00e1n que jugar el juego pol\u00edtico, y al jugar ese juego, la cooptaci\u00f3n pol\u00edtica ser\u00e1 unos de los partidos que tendr\u00e1 que jugar. Entonces, \u00bfqu\u00e9 se puede hacer? Indudablemente no hay un esquema t\u00e1ctico que evite la cooptaci\u00f3n, pues en el juego de la pol\u00edtica vern\u00e1cula hondure\u00f1a, no se juega con el mismo n\u00famero de jugadores o en la cancha que uno quiere o con reglas claras y acordadas. La respuesta, es que hay ligas en que simplemente las organizaciones de sociedad civil no deben jugar. Y esa realidad empieza con el reconocimiento de la naturaleza y prop\u00f3sitos de la sociedad civil. Dar\u00e9 un ejemplo, para explicar esta confusa met\u00e1fora en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para muchos lograr que ese cuerpo heterog\u00e9neo y plural llamado \u201csociedad civil\u201d fuera incluido dentro de los siete actores que participar\u00e1 en la nominaci\u00f3n de candidatos a magistrados de la Corte Suprema de Justicia all\u00e1 por el a\u00f1o 2001 fue una victoria para la participaci\u00f3n ciudadana y una muestra de madurez democr\u00e1tica. \u00a1Qu\u00e9 mejor manera de incidir en el Poder Judicial viciado por la politizaci\u00f3n! Sin embargo, hay dos grandes diferencias entre la sociedad civil y el resto de los miembros de la Junta Nominadora que me hace pensar que no es la liga donde debe estar jugando. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Representaci\u00f3n:<\/strong> La sociedad civil, a diferencia del resto de los miembros de la JN, no es una organizaci\u00f3n con un marco legal o una asociaci\u00f3n de agremiados o un \u00f3rgano colegiado, sino un espacio horizontal de ciudadan\u00eda. Para lograr lo m\u00e1s cercano a tener representaci\u00f3n, tiene que ajustarse a unos requisitos legales y llevar a cabo un proceso electoral que la obliga a configurarse como organizaci\u00f3n en un m\u00ednimo de tiempo \u2013dos meses entre la convocatoria y la juramentaci\u00f3n de sus representantes. Y para rematar, esos requisitos y procedimientos ni son definidos o discutidos por la sociedad civil, sino es una autoridad gubernamental que los impone.<\/li>\n<li><strong>Control democr\u00e1tico:<\/strong> La sociedad civil que aparece en los ochentas y noventas ten\u00eda como norte la lucha por los derechos humanos; la que surge en los a\u00f1os post Mitch hace uso de las auditorias sociales para controlar el uso de los recursos p\u00fablicos de la reconstrucci\u00f3n y la ERP; y, la de hoy est\u00e1 incursionando en procesos de pol\u00edticas p\u00fablicas bajo la incipiente gobernanza. Un denominador com\u00fan en todo esto es que su rol sigue siendo de control democr\u00e1tico. Es decir, ante una institucionalidad d\u00e9bil, las organizaciones de sociedad civil aparecen para participar en procesos p\u00fablicos, denunciar la mala gesti\u00f3n, recomendar mejoras institucionales, monitorear y evaluar los servicios p\u00fablicos, pero en ning\u00fan momento deciden en nombre del Estado o sustituyen la institucionalidad p\u00fablica.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ning\u00fan otro miembro de la junta nominadora es tan heterog\u00e9neo, plural, horizontal, territorialmente disperso e ideol\u00f3gicamente diverso que la sociedad civil. Sin embargo, legalmente tiene que proponer 20 candidatos y despu\u00e9s \u201cconsensuar\u201d una lista de 45 que se presentar\u00e1 al Congreso Nacional. Paralelamente, tiene que vigilar que el proceso se haga de manera transparente y que se escojan a los candidatos m\u00e1s id\u00f3neos seg\u00fan m\u00e9ritos, capacidades e integridad, manteniendo la prerrogativa de denunciar cualquier irregularidad en el proceso o candidato que no cumplan los criterios. Por un lado, participa en el proceso y por el otro, hace veedur\u00eda de ese mismo proceso. Es decir, es juez y parte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me dec\u00eda un amigo que est\u00e1 curtido en estas cosas de la pol\u00edtica vern\u00e1cula hondure\u00f1a que al meter a la sociedad civil dentro de la junta nominadora, la sociedad civil se convierte en parte del problema y no la soluci\u00f3n. Sin duda alguna, se ha convertido en parte del problema. Todos vimos el pleito que se mont\u00f3 en el d\u00eda de la elecci\u00f3n de sus representantes ante la junta nominadora, un pleito que se pudo haber evitado si hubiera evitado jugar ese juego pol\u00edtico\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si me preguntan, \u00bfqu\u00e9 reforma debe haber en el proceso de nominaci\u00f3n para la Corte Suprema de Justicia? La respuesta es f\u00e1cil, sacar a la sociedad civil como miembro nominador y convertirla en un veedor del proceso, donde tendr\u00e1 la legitimidad y credibilidad para investigar, denunciar y hacer control democr\u00e1tico. En otras palabras, de jugar el juego pol\u00edtico, tendr\u00e1 oportunidad de arbitrar el juego pol\u00edtico.&nbsp;<\/p>\n<p><span>&nbsp;<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Hay un fen\u00f3meno que todas las organizaciones de sociedad civil comparten, y es que al representar intereses o demandas colectivas y buscan hacer \u201cincidencia\u201d, se convierten en actores pol\u00edticos en su interacci\u00f3n con las autoridades p\u00fablicas y por ende, son invitados al juego pol\u00edtico.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":9460,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[21],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1038"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1038"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1038\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5011,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1038\/revisions\/5011"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9460"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}