{"id":1156,"date":"2017-05-17T16:32:25","date_gmt":"2017-05-17T16:32:25","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazo.com\/content\/?p=1156"},"modified":"2020-12-06T05:13:38","modified_gmt":"2020-12-06T05:13:38","slug":"hasta-los-presos-comen-mejor-que-familias-que-dependen-del-salario-minimo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazo.com\/content\/hasta-los-presos-comen-mejor-que-familias-que-dependen-del-salario-minimo\/","title":{"rendered":"Hasta los presos comen mejor que familias que dependen del salario m\u00ednimo"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"background-color: transparent;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>\u201cDe la casa solo trabajo yo, somos seis y vivimos de milagro. Me pagan seis mil lempiras y de all\u00ed tengo que comprar la comida y dejar para el transporte\u201d<\/strong>, <em>dice Marcos S\u00e1nchez, guardia de seguridad de una lujosa residencial de Tegucigalpa, la capital de Honduras.<\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">(Por cuestiones de su seguridad no mencionamos el verdadero nombre del guardia ni el de la empresa donde labora.)<\/span><\/p>\n<p>Entre el sube y baja de la pluma instalada para el control de los veh\u00edculos que entran y salen de la residencial, S\u00e1nchez, vestido de jean azul deste\u00f1ido por el tiempo, camiseta gris y gorra negra, menciona que de los 6 mil lempiras, gasta 1,500 en leche para su hijo de tres a\u00f1os, 500 se los da a su mam\u00e1 para que compre sus medicinas y 1,320 forzosamente debe utilizar en el pago de transporte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si usted le resta esos valores al salario de S\u00e1nchez, se dar\u00e1 cuenta que a este se\u00f1or, que trabaja turnos de 24 horas, sin seguro social, sin pago de horas extras, sin aguinaldos y sin los dem\u00e1s derechos m\u00ednimos que le otorga la Ley, solo le quedan <strong>2,680 lempiras para alimentar a seis bocas mensualmente<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dividido por los 30 d\u00edas de un mes, da <strong>89.33 lempiras diarios<\/strong> para cubrir las necesidades de toda una familia. Seis personas que comen tres veces al d\u00eda suman 18 tiempos de comida y si S\u00e1nchez solo tiene 89.33 diarios significa que cada uno de ellos \u00fanicamente tiene derecho a 4.96 por tiempo. Ese es el precio de un huevo y dos tortillas. Y en realidad, ni para eso ajusta, porque S\u00e1nchez tambi\u00e9n debe pagar luz y agua, ropa y otras necesidades b\u00e1sicas.<\/p>\n<table style=\"background-color: #f0f0f0; margin-top: 20px; margin-bottom: 20px;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><span style=\"background-color: #ffff00; font-size: 12pt;\">&nbsp;INFOGRAFIA&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><a href=\"docs\/infografia_salario_minimo.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/infografia_salario_minimo_small2.jpg\" alt=\"images\">&nbsp;<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>En contraste, en a\u00f1os recientes el <span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #dc2a0b;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.canal6.com.hn\/noticias-de-honduras\/video-reclusos-estaran-a-dieta-obligada-gobierno-redujo-el-presupuesto-de-comida.html\" target=\"_blank\" type=\"iframe\" class=\"jcepopup\" data-mediabox=\"width[1000]\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"color: #dc2a0b; text-decoration: underline;\">Estado ha gastado entre 8 a 10 lempiras<\/span><\/a><\/strong><\/span><\/span> por tiempo de comida para alimentaci\u00f3n de los reclusos en las penitenciaras del pa\u00eds.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<div class=\"gkBlockquote4\">\n<div><span style=\"font-size: 12pt;\">Es un sueldo para medio pasar. Para no comprar le\u00f1a, porque vale 150 lempiras la carga de 30 pares, yo la voy a traer a la loma cuando salgo de aqu\u00ed todo desvelado\u201d, <span style=\"color: #808080;\"><em>revel\u00f3 este vigilante, que tiene bajo su cargo a su esposa, su mam\u00e1, sus dos hijos y una sobrina.<\/em><\/span><\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los n\u00fameros son fr\u00edos como fr\u00eda es la realidad de S\u00e1nchez y muchos trabajadores en Honduras, un Estado que en las palabras de su constituci\u00f3n y de los convenios internacionales que ha firmado, garantiza los derechos humanos, pero que en la realidad queda muy lejos de esta meta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La compa\u00f1\u00eda para la cual S\u00e1nchez labora es comprendida entre los <strong>11 y 50 trabajadores<\/strong> y seg\u00fan la tabla del salario m\u00ednimo no debe pagar <strong>menos de<\/strong> <strong>8,221.75 lempiras<\/strong>: <strong>2,221.75 lempiras m\u00e1s<\/strong> de lo que realmente les paga a sus empleados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace dos meses entr\u00f3 en vigencia la Ley de Inspecci\u00f3n Laboral que castiga con multas hasta de 300 mil lempiras a los patronos violadores, pero hacerla cumplir es obligaci\u00f3n de la Secretar\u00eda del Trabajo, que seg\u00fan fuentes de esta dependencia consultadas por Revistazo, a\u00fan est\u00e1 capacitando sus inspectores sobre la nueva Ley y no ha empezado a implementarla.<\/p>\n<h3><strong>Salario m\u00ednimo no ajusta<\/strong><\/h3>\n<table style=\"background-color: #f0f0f0; height: 336px; float: right; margin: 0px 0px 10px 60px; width: 199px;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Revistazo_hector_monada.jpg\" alt=\"images\"><\/p>\n<p><em><span style=\"color: #808080;\">H\u00e9ctor Moncada, economista y catedr\u00e1tico universitario.<\/span><\/em><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Para H\u00e9ctor Moncada, economista y catedr\u00e1tico universitario, las familias donde solo una persona trabaja y que sus ingresos son iguales o menores al salario m\u00ednimo se ven en dificultades cuando adem\u00e1s de comprar alimentos tienen que pagar alquiler, comprar los cuadernos, uniformes y los l\u00e1pices que necesitan sus hijos que van a la escuela.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<div class=\"gkBlockquote4\">\n<div><span style=\"font-size: 12pt;\">Y a eso s\u00famele los medicamentos que no les son dados cuando se enferman porque en el centro de salud no hay. Ese es un efecto en cadena que reproduce y recrudece la pobreza\u201d, <span style=\"color: #808080;\"><em>asegura Moncada.<\/em><\/span><\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"background-color: #f0f0f0; width: 195px; height: 11px; float: right; margin: 0px 0px 10px 60px;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Revistazo_Adalid_Irias.jpg\" alt=\"images\"><\/p>\n<p><em><span style=\"color: #808080;\">Adalid Ir\u00edas, presidente de la Asociaci\u00f3n para la Defensa de la Canasta B\u00e1sica (Adecaba).<br \/>\n<\/span><\/em><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Adalid Ir\u00edas, presidente de la Asociaci\u00f3n para la Defensa de la Canasta B\u00e1sica (Adecaba), una organizaci\u00f3n de la sociedad civil, respalda estas afirmaciones. La Adecaba es un organismo popular que constantemente hace monitoreo de precios en los mercados y supermercados de las principales ciudades del pa\u00eds. Seg\u00fan su presidente, Ir\u00edas, ni aun recibiendo el 100% del salario m\u00ednimo las familias pueden satisfacer sus necesidades alimenticias, porque ese ingreso solo cubre el 40% de la canasta b\u00e1sica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para \u00e9l, el nivel vida de los hondure\u00f1os se deteriora diariamente, porque \u201cantes, aunque sea una vez por semana las familias pod\u00edan comer mariscos, pero conforme el dinero ha ido perdiendo valor, pasamos a la carne, despu\u00e9s al pollo y del pollo vastos sectores han pasado a comer embutidos o v\u00edsceras de pollo, pero ya hay gente comiendo sopas instant\u00e1neas\u201d, reiter\u00f3 Ir\u00edas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>\u00bfCu\u00e1nto cuesta una vida digna?<\/strong><\/h3>\n<p>Datos de la Adecaba indican que en el 2016 la canasta b\u00e1sica se increment\u00f3 en 900 lempiras. Sin embargo, en la ronda de negociaciones m\u00e1s reciente, la Comisi\u00f3n Negociadora del Salario M\u00ednimo, integrada por el gobierno, la empresa privada y las centrales obreras fij\u00f3 un incremento salarial que, dependiendo de la actividad econ\u00f3mica en que el trabajador realiza su labor, oscila entre apenas 180 y 500 lempiras mensuales.<\/p>\n<table style=\"background-color: #f0f0f0; margin-top: 10px; margin-bottom: 10px;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>&nbsp;<img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/comision_negoc_salario_min.jpg\" alt=\"images\"><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><em>Comisi\u00f3n Negociadora del Salario M\u00ednimo.<\/em><\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 el aumento queda tan corto de lo que, seg\u00fan Adecaba, es el incremento real en el costo de vida?<\/p>\n<p>Varios expertos opinan que el problema se da porque los datos y supuestos que utilizan las autoridades para calcular el costo de vida y la tasa de inflaci\u00f3n no concuerdan con la realidad nacional y que en base a esos par\u00e1metros irreales la Comisi\u00f3n Tripartita (gobierno, empresarios y centrales obreras) acuerda el aumento al salario m\u00ednimo.&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para empezar, hay divergentes opiniones sobre el valor de la canasta b\u00e1sica, un concepto que comprende un conjunto de productos de primera necesidad y servicios que necesita una familia promedio para subsistir durante un periodo determinado, que por lo general es un mes. Generalmente se esperar\u00eda que el salario m\u00ednimo al menos cubra este valor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Diferentes organismos que calculan sus propias versiones de la canasta b\u00e1sica distan en los productos y servicios que incluyen o excluyen, las cantidades de estos que consideran necesario para una familia en un mes y el n\u00famero de personas que consideran que integran una familia promedia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Sobre el \u00faltimo punto, el Estado generalmente considera un hogar integrado por cinco personas, mientras Ir\u00edas, del Adecaba, asevera que muchas familias que sobreviven con el salario m\u00ednimo son conformadas por seis personas.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Consejo Hondure\u00f1o de la Empresa Privada (COHEP) <span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #dc2a0b;\"><strong><a href=\"docs\/cbasica196_2.pdf\" target=\"_blank\" type=\"iframe\" class=\"jcepopup\" data-mediabox=\"width[1200]\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"color: #dc2a0b; text-decoration: underline;\">calcula<\/span><\/a><\/strong><\/span><\/span> que la canasta b\u00e1sica de alimentos (o sea, lo que una familia gasta solo en alimentos en un mes) cuesta unos <strong>5,600 lempiras<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otro lado, la Secretaria de Desarrollo e Inclusi\u00f3n Social (SEDIS) dice que la canasta b\u00e1sica para una familia de cinco personas es de 7,500 lempiras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Adecaba hace c\u00e1lculos m\u00e1s generosos, aseverando que la canasta b\u00e1sica para una familia de seis personas es de 15 mil lempiras. Pero aun as\u00ed, significa alimentarse con solo 27.78 lempiras por persona por tiempo de comida, que todav\u00eda no garantiza una alimentaci\u00f3n digna, si se considera que ese el valor de una burrita de 4 tortillas, frijoles fritos, un pedacito de queso y dos tajaditas de pl\u00e1tano. Y si quiere refresco o caf\u00e9 p\u00eddalo aparte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro punto de opiniones divergentes sobre el costo real de una vida digna gira alrededor de la tasa de inflaci\u00f3n, o sea, el paso al que los precios suben (o vista de otra \u00f3ptica, el paso al que el Lempira va perdiendo valor adquisitivo) de un a\u00f1o al otro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para medir la inflaci\u00f3n, el Banco Central de Honduras (BCH) <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><span style=\"color: #dc2a0b;\"><a href=\"docs\/IPC1999.pdf\" target=\"_blank\" type=\"iframe\" class=\"jcepopup\" data-mediabox=\"width[1200]\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"color: #dc2a0b; text-decoration: underline;\">calcula el \u00cdndice de Precios al Consumidor (IPC) <\/span><\/a><\/span><\/strong><\/span>bas\u00e1ndose en los cambios de precios a trav\u00e9s del tiempo de una <strong>\u00abcanasta de consumo\u00bb<\/strong> comprendido de 282 bienes y servicios,&nbsp;incluyendo desde comidas b\u00e1sicas como los frijoles hasta cepillos de dientes, libros de texto para la escuela, ropa y hamburguesas, y servicios desde luz y agua hasta cuotas de televisi\u00f3n por cable y servicios f\u00fanebres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A finales del 2016 el Banco Central de Honduras (BCH) report\u00f3 que la inflaci\u00f3n era de 5.82% (o sea, que los precios en general subieron en este porcentaje en comparaci\u00f3n con el 2015). En base a esa medida la Comisi\u00f3n negociadora acord\u00f3 que el aumento al salario m\u00ednimo para 2017 ser\u00eda entre el 3.31% y el 6%.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, en la realidad no todos los bienes y servicios suben en precio al mismo paso, y algunos economistas y grupos que representan los consumidores han cuestionado si esta cifra que mide tendencias generales en la econom\u00eda es apta para medir los cambios en los precios de los productos y servicios espec\u00edficos que m\u00e1s afectan una familia que gana el salario m\u00ednimo.<\/p>\n<h3><strong>El 42% de los trabajadores no recibe el salario m\u00ednimo completo<\/strong><\/h3>\n<table style=\"background-color: #f0f0f0; float: right; margin: 0px 0px 10px 60px; height: 336px; width: 257px;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>&nbsp;<img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Revistazo_salario_min_jaime_varela.jpg\" alt=\"images\"><\/p>\n<p><em><span style=\"color: #808080;\">Jaime Escobar Varela,&nbsp;Director General de Salarios.<\/span><\/em><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>La situaci\u00f3n es precaria en las familias con ingresos de salario m\u00ednimo, pero aun as\u00ed, muchos empresarios se niegan a pagarlo completo a sus trabajadores. El Director General de Salarios, de la Secretar\u00eda del Trabajo y Seguridad Social, instituci\u00f3n garante de los derechos laborales, Jaime Escobar Varela, dijo a Revistazo que el 42% de los trabajadores hondure\u00f1os no recibe el salario m\u00ednimo completo, escenario que les merma las posibilidades de vida digna a familias. enteras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSon nulos ipso jure todos los actos o estipulaciones que impliquen renuncia, disminuci\u00f3n o tergiversaci\u00f3n de los derechos que la constituci\u00f3n, el presente C\u00f3digo, sus reglamentos o las dem\u00e1s leyes de trabajo o previsi\u00f3n social otorguen a los trabajadores, aunque se expresen en un contrato de trabajo u otro pacto cualquiera\u201d, dice el Art\u00edculo 3 del C\u00f3digo del Trabajo, precepto considerado letra muerta por los empresarios que no cumplen los derechos laborales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Escobar dice que la mayor\u00eda de los trabajadores afectados pertenecen a la micro y peque\u00f1a empresa. Sin embargo, este medio digital constat\u00f3 la existencia de compa\u00f1\u00edas grandes, con m\u00e1s de 200 trabajadores, que tampoco pagan el salario m\u00ednimo, pero las autoridades aseguran no tener conocimiento de esa situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A la falta del pago completo del salario tambi\u00e9n se suman muchas empresas de seguridad y de limpieza que obligan a sus empleados a trabajar turnos de 12, 16 y 24 horas diarias sin pagarles las horas extras, considerados por la Ley como salarios extraordinarios, situaci\u00f3n que tampoco ha sido atendida por las autoridades del trabajo y que el Director General de Salarios acepta como un asunto de inspecci\u00f3n que la Secretar\u00eda del Trabajo debe tratarlo de manera estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"background-color: #f0f0f0; height: 385px; float: right; margin: 0px 0px 10px 60px; width: 197px;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/selvin_martinez_inspectoria_gral.jpg\" alt=\"images\"><\/p>\n<p><em><span style=\"color: #808080;\">Selvin Mart\u00ednez, Director de Inspector\u00eda General del Trabajo.<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"color: #808080;\"><\/span><\/em><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Regular las jornadas de trabajo y el pago de todos los beneficios legales del trabajador es una labor que debe llevar a cabo la Direcci\u00f3n de Inspector\u00eda General y en tal sentido, el Director de Inspector\u00eda General del Trabajo, Selvin Mart\u00ednez, reconoce la existencia de esas irregularidades y asegura que todo cambiar\u00e1 con la Ley de Inspector\u00eda General del Trabajo, vigente desde el 15 de marzo pasado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mart\u00ednez dice que los empresarios incumpl\u00edan el derecho de los trabajadores porque las multas establecidas en la Ley Laboral eran demasiado blandas. Explic\u00f3 que el C\u00f3digo contemplaba multas de 50 a 5 mil lempiras y que por eso los patronos prefer\u00edan pagar esa cantidad a atendernos y a resolverles un problema a los trabajadores. Indic\u00f3, reflexionando que la Ley de Inspector\u00eda es m\u00e1s severa en sus sanciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las multas establecidas en el C\u00f3digo del Trabajo por las violaciones laborales eran de 50 a 2000 lempiras, pero la Ley de Inspecci\u00f3n Laboral castiga a los empresarios infractores con multas de 250 mil y 300 mil lempiras. La norma est\u00e1 all\u00ed, vigente desde el 15 de marzo pasado y es responsabilidad de la secretar\u00eda del Trabajo hacerla cumplir. Vale mencionar que el simple hecho de pagar la multa no exonera al patrono de cumplirles a los trabajadores.&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span style=\"background-color: #ffff00; font-size: 14pt;\">INFOGRAFIA<\/span><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"docs\/infografia_salario_minimo.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/infografia_salario_minimo_small.jpg\" alt=\"images\"><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDe la casa solo trabajo yo, somos seis y vivimos de milagro. Me pagan seis mil lempiras y de all\u00ed tengo que comprar la comida y dejar para el transporte\u201d, dice Marcos S\u00e1nchez, guardia de seguridad de una lujosa residencial de Tegucigalpa, la capital de Honduras.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7539,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[32],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1156"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1156"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1156\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5291,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1156\/revisions\/5291"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7539"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1156"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1156"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1156"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}