{"id":1168,"date":"2017-07-21T00:33:14","date_gmt":"2017-07-21T00:33:14","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazo.com\/content\/?p=1168"},"modified":"2020-11-23T20:45:07","modified_gmt":"2020-11-23T20:45:07","slug":"fronteras-invisibles-y-letales-la-vida-diaria-de-los-ninos-en-la-rivera-hernandez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazo.com\/content\/fronteras-invisibles-y-letales-la-vida-diaria-de-los-ninos-en-la-rivera-hernandez\/","title":{"rendered":"Fronteras invisibles y letales: la vida diaria de los ni\u00f1os en la Rivera Hern\u00e1ndez"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><span style=\"background-color: transparent;\">Seg\u00fan Sebasti\u00e1n*, un profesor del Instituto Carlos Alberto Rivera Ramos, este colegio antes ten\u00eda m\u00e1s de 1,000 alumnos. Pero en el 2014, la matr\u00edcula de este instituto grande de San Pedro Sula experiment\u00f3 un abrupto descenso, cayendo a apenas a 500 alumnos. La causa: la inseguridad. <span style=\"color: #808080;\"><em>(*Por su seguridad hemos cambiado el nombre del profesor y de varias otras personas entrevistadas en este reportaje.)<\/em><\/span><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La escuela est\u00e1 ubicada en la Rivera Hern\u00e1ndez, un sector marginal y conflictivo en la zona sureste de San Pedro Sula. Seg\u00fan Emiliano (nombre cambiado), un investigador privado que trabaja con el apoyo de un conjunto de iglesias y organismos cristianos, la Rivera Hern\u00e1ndez es una zona completamente sectorizada y controlada por cinco pandillas: la Mara Salvatrucha (MS-13), el Barrio 18, los Olanchanos, los Vatos Locos y los Tercere\u00f1os; estos \u00faltimos ahora est\u00e1n aliados con los Vatos Locos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Instituto Carlos Alberto Rivera Ramos tiene el infortunio de estar ubicado en la frontera entre zonas controladas por tres de estas pandillas. El hecho significa que el centro educativo enfrenta dos problemas graves a la vez: estar en un territorio bajo del control de una pandilla y estar en medio de una guerra territorial.<\/p>\n<h3><strong>&nbsp;\u201cLa zona est\u00e1 sectorizada\u201d<\/strong><\/h3>\n<p>Hay un parque nuevo y bonito en la Rivera Hern\u00e1ndez. Tiene una cancha de futbol y basquetbol, un parque infantil y muchos bancos con tableros de ajedrez donde la gente puede sentarse y relajarse. El parque hasta tiene su propia pulper\u00eda con refrescos y merienda que los ni\u00f1os pueden disfrutar entre el calor y humedad de San Pedro Sula.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, el parque est\u00e1 ubicado en territorio de los Tercere\u00f1os. Para un ni\u00f1o residente de otra parte de la Rivera Hern\u00e1ndez, controlada por otra pandilla, ir a jugar futbol en este parque significar\u00eda arriesgar hasta la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las fronteras invisibles pero estrictas que entrecruzan la Rivera Hern\u00e1ndez, dividi\u00e9ndola en feudos, limitan severamente la movilidad de sus habitantes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan Emiliano, el investigador, las pandillas prohiben que los pobladores de sus zonas de influencia crucen las fronteras a otras zonas por miedo que podr\u00edan compartir informaci\u00f3n con una pandilla rival.&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p>&nbsp;<img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/casa_abandonada_Rivera_Hernandez_Revistazo.jpg\" alt=\"images\" \/><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">Casa abandonada en la Rivera Hern\u00e1ndez.<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las pandillas pagan a <strong>\u201cbanderas\u201d<\/strong> o <strong>\u201cporteros\u201d<\/strong>, t\u00edpicamente ni\u00f1os de 9 a 12 a\u00f1os, para estar en las entradas de las zonas y avisar a los pandilleros sobre qui\u00e9n entra y sale de la zona. Solo permiten que la gente salga de la Rivera Hern\u00e1ndez si les avisan por donde van.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Emiliano explica que los pandilleros viven en una guerra perpetua en que cada pandilla intenta fagocitar territorios para la venta de drogas. Los territorios m\u00e1s atractivos son los m\u00e1s concurridos, que tienen espacios p\u00fablicos como parques o supermercados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esto significa que a veces, la gente no tiene acceso a servicios privados y gubernamentales porque el servicio est\u00e1 ubicado en territorio controlado por otra pandilla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Martina (nombre cambiado), una madre de tres alumnos del Instituto Carlos Alberto Rivera Ramos, dice que los padres de familia de su territorio se vieron obligados a pedirle al Estado que estableciera un colegio en su colonia, porque los otros colegios en la Rivera Hern\u00e1ndez estaban ubicados en territorios de pandillas rivales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Emiliano, el investigador, tambi\u00e9n dice que la sectorizaci\u00f3n de pandillas puede cortar acceso a servicios privados. Algunos de las pandillas cobran <strong>\u201cimpuestos de guerra\u201d<\/strong> (pagos de extorsi\u00f3n) y si una empresa de agua, por ejemplo, quiere proveer su producto a toda la colonia, debe pagar un impuesto diferente en cada territorio. Seg\u00fan Emiliano, hay algunos servicios que dejaron de trabajar en ciertos territorios de la Rivera Hern\u00e1ndez para evitar pagar el impuesto. Adem\u00e1s, si una empresa est\u00e1 pagando impuestos a dos pandillas rivales, corre el riesgo de ofenderlos a ambos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando Brenda Lagos de Del-Arca, la Subdirectora General de Educaci\u00f3n para la Prevenci\u00f3n y Rehabilitaci\u00f3n Social, fue a San Pedro Sula para reunirse con centros escolares en el distrito, descubri\u00f3 que hasta el Estado tiene que seguir las reglas de los territorios pandilleros.&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<div class=\"gkBlockquote4\">\n<div><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>No pudimos llevar a los maestros de un centro a otro porque un centro le pertenece a la MS-13 y otro pertenece a Barrio 18\u201d<\/strong>&nbsp;<em>dice la subdirectora.<\/em><\/span><\/div><\/div>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Al fin, tuvo que realizar las reuniones en el centro de San Pedro Sula para evitar problemas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan Sebasti\u00e1n, el maestro y los alumnos del Instituto Carlos Alberto Rivera Ramos reflejan la partici\u00f3n que ven en la calle. En el recreo, por ejemplo, los alumnos mayores sectorizan la cancha entre ellos. Dejan a los ni\u00f1os menores sin espacio en la cancha para jugar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El territorio del instituto actualmente est\u00e1 gobernado por la MS-13. Supuestamente, seg\u00fan los maestros, no hay m\u00e1s alumnos en la escuela que tienen que cruzar fronteras para llegar. La profesora Mariana (nombre cambiado) dice que en los 13 a\u00f1os que ha trabajado en la escuela, la sectorizaci\u00f3n alrededor de la escuela ha cambiado, igual que las reglas de c\u00f3mo deben navegar las fronteras fr\u00e1giles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p class=\"gkBlockquote4\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Antes realizabamos visitas a las casas de alumnos. Ahora no,\u201d&nbsp;<\/strong><em>dice Mariana.<\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<div class=\"gkBlockquote4\">\n<div><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>La zona est\u00e1 sectorizada. No se puede ir m\u00e1s all\u00e1 de dos cuadras.\u201d<\/strong><\/span><\/strong><\/div><\/div>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>A diferencia del Instituto Carlos Alberto Rivera Ramos, otras escuelas de la Rivera Hern\u00e1ndez ubicadas en territorios divididos tienen alumnos que vienen de diversos territorios. Un maestro dice que los alumnos no enfrenten ning\u00fan peligro dentro del muro de la escuela, pero reciben amenazas en las calles si se acercan a las fronteras.<\/p>\n<blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<div class=\"gkBlockquote4\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Los alumnos no pueden cruzar las fronteras,\u201d<\/strong>&nbsp;dice Anabel (nombre cambiado), una docente en la Rivera Hern\u00e1ndez.&nbsp;<strong>\u201cConocen sus l\u00edmites.\u201d<\/strong><\/span> <\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p>&nbsp;<img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/nina_calle_Rivera_Hernandez_Revistazo.jpg\" alt=\"images\" \/><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">Alumnos en la escuela tienen que cruzar fronteras para llegar a sus escuelas.<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su escuela hay una regla que los alumnos no pueden hablar nada sobre el tema de las pandillas. &nbsp;Esto ayuda a que los alumnos no sean identificados con una banda u otra, y de esta manera ayuda a evitar peleas entre estudiantes y tratos diferenciados por parte de los maestros. No obstante, el peligro que impera fuera de los muros del centro les afecta a todos. Anabel dice que en el \u00faltimo a\u00f1o, tres familias de la escuela pidieron traslado por inseguridad. Una familia lleg\u00f3 de repente una ma\u00f1ana y dijo, <strong>\u201cTenemos que irnos.\u201d<\/strong> Se fueron de la zona este mismo d\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"background-color: #f0f0f0; float: right; margin: 0px 0px 10px 60px;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<h4><strong><span style=\"background-color: #ffff00;\">Recomendamos leer:<\/span><\/strong><\/h4>\n<p><a href=\"http:\/\/www.revistazo.biz\/web2\/index.php\/nacional\/item\/1183-aulas-en-la-l%C3%ADnea-de-fuego\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/screen_en_linea_fuego_Revistazo.jpg\" alt=\"images\" \/><\/a><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Martina, la madre que tiene tres hijos en el Instituto Carlos Alberto Rivera Ramos, vivi\u00f3 el terror de las amenazas en carne propia. Su casa queda en la frontera entre el territorio del Barrio 18 y el territorio de MS-13. Cuando su hijo ten\u00eda 17 a\u00f1os, unos muchachos del Barrio 18 intentaron reclutarlo. \u00c9l se neg\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una noche, los muchachos irrumpieron en la casa. Le pegaron a Martina y agarraron a su hijo. Despu\u00e9s, lo mataron.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Martina huy\u00f3 con su familia y se qued\u00f3 fuera de la Rivera Hern\u00e1ndez por un a\u00f1o, pero no ten\u00eda dinero para quedarse m\u00e1s tiempo. Cuando regres\u00f3 a su casa, sus tres hijos sobrevivientes siguieron estudiando en una escuela en el territorio del Barrio 18.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un tiempo despu\u00e9s de haber regresado a la Rivera Hern\u00e1ndez, los muchachos del Barrio 18 se acercaron a Martina de nuevo y le dijeron que no quer\u00edan ver a sus hijos m\u00e1s en su territorio. Ella pidi\u00f3 traslado para sus hijos inmediatamente. Ni siquiera pod\u00eda volver a la otra escuela para recoger las calificaciones de los ni\u00f1os. Por eso, sus hijos perdieron otro a\u00f1o de estudios.&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, Martina no puede visitar a sus padres ancianos que todav\u00eda viven en el territorio del Barrio 18. Solo los puede ver cu\u00e1ndo se encuentran en el Centro de San Pedro Sula. A veces ella toma el riesgo y se escabulle para visitar a su mam\u00e1, pero al hacerlo est\u00e1 arriesgando su vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por crecer en una zona lim\u00edtrofe entre territorios pandilleros, Martina dice que sus hijos entienden bien donde no deben ir.&nbsp; Aun as\u00ed, ella solo permite que sus tres ni\u00f1os vayan a la escuela, la iglesia y la casa, y no permite que vayan a ninguna parte solos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>&nbsp;\u201cNo son amigos de nadie\u201d<\/strong><\/h3>\n<table style=\"background-color: #f0f0f0; float: right; margin: 0px 0px 10px 60px; height: 295px; width: 306px;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<h4><strong><span style=\"background-color: #ffff00;\">&nbsp;Recomendamos leer:<\/span><\/strong><\/h4>\n<h3><a href=\"http:\/\/www.revistazo.biz\/web2\/index.php\/nacional\/item\/1146-dos-entierros-y-una-exhumaci%C3%B3n-la-ca%C3%ADda-de-una-banda-en-la-rivera-hern%C3%A1ndez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"background-color: #ffff00;\"><img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/screen_fin_pandilla_Rivera_Hernandez_Revistazo.jpg\" alt=\"images\" \/><\/span><\/a><\/h3>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Al fin del reino de Los Ponce, la pandilla solo ten\u00eda control de la colonia Sina\u00ed. Esta colonia cambi\u00f3 de amo cuando <span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #dc2a0b; text-decoration: underline;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.revistazo.biz\/web2\/index.php\/nacional\/item\/1146-dos-entierros-y-una-exhumaci\u00f3n-la-ca\u00edda-de-una-banda-en-la-rivera-hern\u00e1ndez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"color: #dc2a0b; text-decoration: underline;\">la pandilla Los Ponce se cay\u00f3<\/span><\/a><\/strong><\/span><\/span>, dejando un vac\u00edo de poder que la MS-13 muy pronto llen\u00f3. No obstante, la profesora Mariana dice que las cosas no han cambiado mucho.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<div class=\"gkBlockquote4\">\n<div><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Cada d\u00eda es un reto\u201d.<\/strong>&nbsp;<strong>\u201cHay ni\u00f1os involucrados en la mara. Uno tiene que ser cauteloso con ellos y no llamarles la atenci\u00f3n.\u201d&nbsp;<\/strong><em>dice Mariana<\/em><\/span><\/div><\/div>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p>Una vez, ella le sac\u00f3 a un ni\u00f1o de la clase porque estaba bromeando. \u00c9l se puso furioso y dijo, <strong>\u201cvoy a mandarle matar\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ella respondi\u00f3 sarc\u00e1sticamente, <strong>\u201cAy, qu\u00e9 miedo tengo\u201d<\/strong>.&nbsp; Pero dice que el hecho de la amenaza fue fuerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mariana dice que ahora no est\u00e1 preocupada cuando entra al territorio porque los maestros son conocidos. Seg\u00fan ella, los jefes de la MS-13 no permiten que los pandilleros se metan con los docentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>\u201cSi los subalternos molestan al centro o a los maestros, los jefes les castigan. <\/strong>Dicen<strong>, \u2018los de la escuela cuidan a nuestros ni\u00f1os,\u2019 <\/strong>explica Mariana.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>El profesor Sebasti\u00e1n recuerda un tiempo cuando la din\u00e1mica&nbsp;del territorio fue diferente. Una vez, \u00e9l tuvo que esconder a una maestra en el piso de su carro para salir del centro. Ella hab\u00eda disciplinado a un alumno que result\u00f3 ser hijo de un pandillero. El padre mand\u00f3 una nota de amenaza a la escuela y qued\u00f3 afuera del port\u00f3n esperando que ella saliera. Sebasti\u00e1n escondi\u00f3 a la maestra y ella se qued\u00f3 oculta hasta que salieron completamente de la colonia. Pidi\u00f3 traslado del centro educativo inmediatamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sebasti\u00e1n recuerda que otra maestra pidi\u00f3 traslado porque fue extorsionada por pandilleros. Ella les hab\u00eda dado dinero a unos alumnos para ayudarles a pagar la matricula en una escuela privada. Unos pandilleros se enteraron del dinero (Sebasti\u00e1n no menciona de cual pandilla eran, tal vez por temor) y asumieron que la maestra era adinerada. Un d\u00eda despu\u00e9s, un hombre lleg\u00f3 al port\u00f3n con un celular en su mano preguntando por ella. El hombre entr\u00f3 en la escuela y pas\u00f3 el tel\u00e9fono a la profesora. La voz que sali\u00f3 del auricular amenaz\u00f3 a la profesora y trat\u00f3 de extorsionarle. Tal como la otra compa\u00f1era, al nom\u00e1s irse el muchacho que le hab\u00eda amenazado, esta profesora pidi\u00f3 traslado de inmediato.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan Sebasti\u00e1n, sus alumnos todav\u00eda se quejan de que hombres con tel\u00e9fonos celulares los pasen mirando cuando caminan por las calles del barrio. \u00c9l dice que los pandilleros los vigilan a todos los que entran y salen del barrio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mariana se siente inc\u00f3moda porque los mareros de rutina patrullan la calle frente a la escuela con sus pistolas en mano. Ella dice que tiene miedo de que un d\u00eda vayan a disparar hacia la escuela por accidente.&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su miedo no es exagerado. Hace dos a\u00f1os, una patrulla de la polic\u00eda pas\u00f3 enfrente de la escuela haciendo sus rondas e inici\u00f3 un enfrentamiento con unos mareros.&nbsp; Los otros maestros cerraron el port\u00f3n de la escuela mientras varios transe\u00fantes lo empujaban desde afuera con el af\u00e1n de entrar y escapar de los disparos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u201cEso fue el momento m\u00e1s dif\u00edcil\u201d, dice la profesora. \u201cLos ni\u00f1os se pusieron locos con miedo.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>El profesor Sebasti\u00e1n corri\u00f3 a las aulas para decirles a los ni\u00f1os que cerraron la puerta. (Si los maleantes hubieran querido entrar en el centro educativo, cerrar la puerta no les hubiera ayudado mucho a los alumnos y los maestros: en la escuela de Sebasti\u00e1n las puertas no tienen cerraduras ni candados).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tan pronto que los disparos cesaron, los maestros llamaron a los padres para que recogieran a sus hijos.<\/p>\n<h3><strong>Ni\u00f1os en peligro, adultos con las manos atadas<\/strong><\/h3>\n<p>Por la precariedad de las zonas calientes, maestros como Mariana y Sebasti\u00e1n tienen que ser cuidadosos, pero a veces su cautela significa que no pueden cuidar a los ni\u00f1os como quisieran.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mariana actualmente tiene una alumna de sexto grado que sali\u00f3 embarazada. La docente est\u00e1 en una posici\u00f3n dif\u00edcil porque ella sabe del embarazo, pero el padre de la ni\u00f1a no. Tiene miedo de la reacci\u00f3n del padre, quien es alcoh\u00f3lico, y tambi\u00e9n tiene miedo del novio quien puede ser marero. Se queda sin opci\u00f3n para apoyar a la muchacha y su bebe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cHace cuatro o cinco a\u00f1os, mataron a una maestra por involucrarse en ayudar a una muchacha con novio marero,<strong>\u201dexplica Mariana. \u201cEstamos as\u00ed\u201d,<\/strong> dice, cerrando su boca y cruzando sus manos enfrente de su cuerpo como si estuvieran atadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mediante una situaci\u00f3n similar a la de la estudiante de Mariana, Martina, la madre que tuvo que huir de la Rivera Hern\u00e1ndez luego que su hijo fuera asesinado por el Barrio 18, tambi\u00e9n perdi\u00f3 a una hija. Su hija de 15 a\u00f1os de repente le dijo a Martina que ten\u00eda novio y se fue a vivir con \u00e9l. \u00c9l es mayor de edad, ella menor. Seg\u00fan el Art\u00edculo 142 del C\u00f3digo Penal, esta relaci\u00f3n se considera constituye el delito de estupro, por lo cual Martina podr\u00eda denunciarle al novio, pero el riesgo es demasiado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c\u00c9l tiene un hermano que es marero. Por eso no puse una denuncia,\u201d dice ella. <strong>\u201cPueden hacer da\u00f1o a mi hija o a mis otros hijos.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Martina no sab\u00eda nada del noviazgo cuando la hija le dijo que estaba enamorada. Ahora Martina se asegura que mantiene a su otra hija siempre a su lado cuando no est\u00e9 en la escuela.<\/p>\n<blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<div class=\"gkBlockquote4\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>Violan a las ni\u00f1as y reclutan a los ni\u00f1os,\u201d <\/strong>afirma Martina en un tono sobrio. &nbsp;<\/span><\/div>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Martina no permite que sus hijos tengan amigos y les advierte que no tengan enemigos tampoco. Ense\u00f1a a sus hijos que nunca deben cruzar palabras con los otros alumnos en la escuela. Revisa sus tel\u00e9fonos para ver con qui\u00e9n habla y no permite que salgan de la casa una vez que regresan de la escuela.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Andrea (nombre cambiado) es una mujer fuerte y respetada en el territorio de la MS-13. Ella tiene una nieta que tambi\u00e9n asiste al Instituto Carlos Alberto Rivera Ramos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La ni\u00f1a solo tiene 13 a\u00f1os, pero es alta y se ve mayor. Por eso, los mareros est\u00e1n empezando a prestarle atenci\u00f3n. Sin miedo, Andrea se enoja con los pandilleros cuando comentan en la belleza de su nieta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ella les dice, <strong>\u201cpuede meterse conmigo pero no se mete con mi ni\u00f1a.\u201d<\/strong> El riesgo vale la pena si los mareros dejan en paz a la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A veces, un marero con autoridad le ayuda en rega\u00f1ar a los tipos. Les dice,<strong> \u201cno se meta con la madre ni sus hijos.\u201d<\/strong> No obstante, Andrea dice que el apoyo de los mareros no es algo confiable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u201cNo son amigos de nadie\u201d<\/strong>, dice Andrea. <strong>\u201cSon amigos cuando te necesitan a vos. Yo no tengo compromisos con ellos y ellos no tienen compromisos conmigo.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La nieta de Andrea nunca sale del lado o de su abuela o de su madre. Andrea no le permite caminar ni un cuadro a la iglesia sin acompa\u00f1amiento de su familia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al igual que Martina, la prudencia de Andrea est\u00e1 arraigada en la p\u00e9rdida de seres queridos. Hace un a\u00f1o, unos pandilleros de los Vatos Locos estaban pasando por el territorio de la MS-13. Vieron al esposo de Andrea en la calle afuera de su casa y sin mediar palabras lo mataron a balazos. Seg\u00fan Emiliano Soto, el investigador, lo asesinaron por pura diversi\u00f3n, nada m\u00e1s. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otra pandilla mat\u00f3 al nieto de Andrea porque \u00e9l no quer\u00eda involucrarse con ellos. Encontraron su cad\u00e1ver perforado con cinco disparos en la forma de una cruz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan Andrea, las pandillas reclutan a ni\u00f1os de apenas cinco a\u00f1os para ser banderas. Un compa\u00f1ero de su nieta fue reclutado por los pandilleros a los 11 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u201cAnduvo con una pistola m\u00e1s grande que \u00e9l\u201d,&nbsp;<\/strong>dice Andrea.<\/p>\n<p>Ella le pregunt\u00f3 al ni\u00f1o por qu\u00e9 se meti\u00f3 con los mareros. \u00c9l contest\u00f3:<strong> \u201cMe dan de comer\u201d.<\/strong><\/p>\n<p><strong> &nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>Sebasti\u00e1n y Mariana tienen varios alumnos que no viven con sus padres o no tienen apoyo de sus padres. Ellos consideran que estos alumnos son los m\u00e1s vulnerables a caer en malos pasos.&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tienen un alumno cuya madre se fue para los Estados Unidos y dej\u00f3 a \u00e9l con su hermano mayor. Seg\u00fan Mariana, los hermanos no le cr\u00edan a su hermano menor y \u00e9l no quiere ayuda de nadie m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u201cNi\u00f1o cuidando a otro ni\u00f1o,\u201d dice Sebasti\u00e1n.<\/strong><\/p>\n<p>Sebasti\u00e1n ha intentado intervenir en este caso. Cuando el ni\u00f1o empez\u00f3 a ponerse rebelde y fumar, Sebasti\u00e1n le ofreci\u00f3 ingresarle en un programa que ayuda a ni\u00f1os, pero \u00e9l no quiso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los docentes de la escuela quieren ayudar, pero Sebasti\u00e1n dice que la escuela no tiene suficientes recursos para ofrecer alternativas a sus alumnos.<\/p>\n<blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<div class=\"gkBlockquote4\">\n<div><strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong>No recibimos mucha ayuda de la Secretaria de Educaci\u00f3n. No hay proyectos alternativos para evitar que los alumnos est\u00e9n absorbidos en la mara,\u201d <\/strong><\/span><\/strong><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>afirma Sebasti\u00e1n.<\/em><\/span><\/div><\/div>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Explica que la SEDUC ya cerr\u00f3 la biblioteca de su escuela. Tambi\u00e9n cerr\u00f3 su aula de computaci\u00f3n porque ocuparon las computadoras en otro centro educativo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Revistazo habl\u00f3 con representantes de cuatro centros educativos diferentes en la Rivera Hern\u00e1ndez y ninguno ten\u00eda un guardia de seguridad pagado por el Estado. En todos, los padres son los que tienen que pagar el salario de los guardias de seguridad en la escuela. Esto pasa en una comunidad donde la mayor\u00eda de los residentes viven con un bajo nivel socioecon\u00f3mico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En una de las escuelas, el maestro admiti\u00f3 que la escuela no cumple con el C\u00f3digo Laboral. Tienen solo un guardia que trabaja tres turnos cada d\u00eda. Ella dice que la escuela y los padres no quieren aprovecharse de este hombre, pero no tienen dinero suficiente para emplear m\u00e1s guardias, y tampoco pueden quedar sin guardia porque la zona es insegura.&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay polic\u00edas que patrullan las zonas. Pero seg\u00fan Martina, el n\u00famero de polic\u00edas en la Posta de la Rivera Hern\u00e1ndez var\u00eda y a veces hay muchos polic\u00edas desconocidos. Ella dice que hay que tener cuidado con la polic\u00eda porque solo pocos son confiables.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<div class=\"gkBlockquote4\">\n<div><span style=\"font-size: 12pt;\"><strong><strong>El 18 todav\u00eda me molesta. Llamo a la polic\u00eda y a veces vienen y a veces no\u201d. &nbsp;\u201cPero uno tiene que saber qui\u00e9n de la polic\u00eda es corrupta y qui\u00e9n no. Hay polic\u00edas que andan con las pandillas\u201d,&nbsp;<\/strong><\/strong><em>explica Martina<\/em><strong>.<\/strong><\/span><\/div><\/div>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan Martina, si alguien llama a la polic\u00eda para informarles del Barrio 18, la pandilla mata al informador sin advertencia. La MS-13, seg\u00fan ella, les da una advertencia a los <strong>\u201csoplones\u201d<\/strong>, y no solo los mata si reinciden.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La profesora Mariana refleja: <strong>\u201cEstamos solos. Llamar a la polic\u00eda, por ejemplo, \u00bfpara qu\u00e9? Somos muy cuidadosos\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Podr\u00eda estar hablando por todos los ni\u00f1os en el sector de la Rivera Hern\u00e1ndez. Son atrapados por las fronteras invisibles pero letales trazadas por pandillas que est\u00e1n en guerra. Crecen navegando estos l\u00edmites como si vivieran en un campo minado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os de la Rivera Hern\u00e1ndez tambi\u00e9n est\u00e1n atrapados entre las din\u00e1micas complejas de las autoridades que los rodean: las pandillas violentas y seductivas, el Estado negligente, y los padres y maestros atados por el peligro.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan Sebasti\u00e1n*, un profesor del Instituto Carlos Alberto Rivera Ramos, este colegio antes ten\u00eda m\u00e1s de 1,000 alumnos. Pero en el 2014, la matr\u00edcula de este instituto grande de San Pedro Sula experiment\u00f3 un abrupto descenso, cayendo a apenas a 500 alumnos. La causa: la inseguridad. 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