{"id":288,"date":"2012-10-01T23:12:12","date_gmt":"2012-10-01T23:12:12","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazo.com\/content\/?p=288"},"modified":"2020-12-06T03:26:54","modified_gmt":"2020-12-06T03:26:54","slug":"alguna-vez-se-cumplira-el-salario-minimo-en-honduras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazo.com\/content\/alguna-vez-se-cumplira-el-salario-minimo-en-honduras\/","title":{"rendered":"\u00bfAlguna vez se cumplir\u00e1 el salario m\u00ednimo en Honduras?"},"content":{"rendered":"<p>Debido a la falta de protecci\u00f3n del Estado y la complacencia hist\u00f3rica de las centrales obreras, los trabajadores hondure\u00f1os son v\u00edctimas de la voracidad de los empresarios que no cumplen la Ley del Salario M\u00ednimo en vigencia desde el 1971 en Honduras.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>El art\u00edculo 381 del C\u00f3digo del Trabajo establece que ning\u00fan empleado debe percibir menos del salario m\u00ednimo.<\/p>\n<p>Sin embargo, el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social, que es la instituci\u00f3n creada por el gobierno para tutelar esos derechos,&nbsp; de manera irresponsable reconoce que al menos un 40% de las empresas nacionales no pagan el sueldo base a sus trabajadores.<\/p>\n<p>Y admite tambi\u00e9n que un alto porcentaje de empleadores no cumplen con la ley, lo cual revela que el gobierno tampoco ejerce su autoridad.<\/p>\n<p>De acuerdo al art\u00edculo 591 del C\u00f3digo Laboral, corresponde a la Secretar\u00eda de Trabajo hacer que se cumplan las leyes y reglamentos laborales. No obstante, despu\u00e9s de 50 de haber sido promulgado este principio legal, sigue sin&nbsp; aplicarse.<\/p>\n<p>A la displicencia gubernamental, tambi\u00e9n se suma la incapacidad de los dirigentes de las centrales obreras para exigirle al gobierno el cumplimiento de la ley.<\/p>\n<p>Hasta hoy no se vislumbra voluntad en la dirigencia sindical para negociar con hidalgu\u00eda los beneficios que permitan mejores condiciones de vida para los trabajadores hondure\u00f1os.<\/p>\n<p>En cambio, viendo hacia atr\u00e1s nos encontramos con p\u00edrricas negociaciones que no superan ni el 11% de incremento, cuando la inflaci\u00f3n es superior.<\/p>\n<p>De igual manera, nadie desconoce que los negociadores de las tres centrales obreras estuvieron de acuerdo en la diferenciaci\u00f3n salarial negociada en el&nbsp; 2007 para cinco departamentos, cuyos trabajadores se ven obligados a laborar por un salario menor al que los obreros perciben en el resto del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los representantes de las centrales obreras se acostumbraron a ir a las negociaciones en calidad de testigos y no como negociadores, afectando as\u00ed a los asalariados.<\/p>\n<p>La actitud miserable de los patronos se ha impuesto siempre para someter a los trabajadores y mantenerlos en condiciones de pobreza, y sin oportunidades de superaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nadie desconoce que, alegando ilegalidad en el acuerdo de incrementar el salario en el a\u00f1o 2008, el Consejo de la Empresa Privada interpuso gran cantidad de recursos de amparo en la Corte Suprema de Justicia para evadir su responsabilidad en pagar el aumento aprobado por el gobierno.<\/p>\n<p>Los empresarios no reconocieron que el salario que pagaban era miserable e injusto. Con esa actitud, demostraron que valoran m\u00e1s el buen funcionamiento de la maquinaria y equipo que la salud, la educaci\u00f3n y la alimentaci\u00f3n de los empleados que les ayudan a generar riquezas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Debido a la falta de protecci\u00f3n del Estado y la complacencia hist\u00f3rica de las centrales obreras, los trabajadores hondure\u00f1os son v\u00edctimas de la voracidad de los empresarios que no cumplen la Ley del Salario M\u00ednimo en vigencia desde el 1971 en Honduras.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[21],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/288"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=288"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/288\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5125,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/288\/revisions\/5125"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}