{"id":675,"date":"2017-02-25T04:04:33","date_gmt":"2017-02-25T04:04:33","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazo.com\/content\/?p=675"},"modified":"2020-11-20T17:53:48","modified_gmt":"2020-11-20T17:53:48","slug":"transformar-numeros-en-barcos-piratas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazo.com\/content\/transformar-numeros-en-barcos-piratas\/","title":{"rendered":"Transformar n\u00fameros en barcos piratas"},"content":{"rendered":"<p>El tatuador callejero es un imaginador de bajo presupuesto. Transforma n\u00fameros en barcos piratas, salvatruchas en elaborados tribales polinesios y dieSiocheros en personas comunes e inofensivas. A veces la piel se resiste, pero siempre deja lugar para m\u00e1s y m\u00e1s tinta. Dos mil\u00edmetros debajo de la primera capa de piel se encuentra la redenci\u00f3n. El tatuador callejero logra que los objetos cotidianos muten y se conviertan en su principal herramienta de trabajo: una cuchara, agujas para coser, una bobina de un juguete viejo, hilo, alambres y un transformador de voltaje de un tel\u00e9fono celular&#8230; <!--more--><\/p>\n<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p><strong>Milton.<\/strong><br \/>\n\u00abTenemos que ser fantasmas, mudos e invisibles en nuestros propios barrios, nos escondemos de la polic\u00eda y los mareros; est\u00e1 claro que no quiero convertirme en comida de zopilote, as\u00ed que mejor que no nos crucemos\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Milton camina por la calle cubierto de pies a cabezapese a los 39 cent\u00edgrados que aplastan el centro de Tegucigalpa. El acoso constante de las miradas conservadoras de los transe\u00fantes le obliga a bajar la mirada y contar los ladrillos de la acera;&nbsp; \u00abAs\u00ed vivo la vida\u00bb, dice esbozando una sonrisa de autocompasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Tiene en la mirada las marcas invisibles de un pasado dif\u00edcil. Tatuajes que le cubren la mitad del rostro y muchas otras partes del cuerpo. En total son m\u00e1s de 30 dibujos. Cada uno en representaci\u00f3n de un hecho concreto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cUn paso bueno o un paso malo en la vida, hay que ponerlo en la piel para recordarlo\u201d.<\/p>\n<p>Y as\u00ed recuerda su vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cMi ida pa los&nbsp; estados unidos fue un poco clavo para mis padres, fueron ellos los que me ayudaron a cruzar, yo estaba muy peque\u00f1o, ten\u00eda solo 2 a\u00f1os y cruc\u00e9 con los papeles de un ni\u00f1o americano. Ellos fueron los que sufrieron cruzando los estados en M\u00e9xico, la selva y todo eso. Desde chiquito me gust\u00f3 el arte, yo dibujaba mucho y empec\u00e9 a aprender la t\u00e9cnica del tattoo viendo como me tatuaban mis amigos. Cuando pude me compre una maquina y ya. Empec\u00e9 a tatuar como a los once o doce a\u00f1os, tratando de estudiar esto porque la verdad uno no deja de aprender cosas, es como en la escuela. Aprend\u00ed en negros. Si hacia una cagada no se pod\u00eda ver bien. Despu\u00e9s tuve unos problemas y me deportaron\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se mueve entre la gente como una sombra, t\u00edmido y con voluntad de pasar desapercibido, pero al llegar al estudio donde trabaja se convierte en un pavo real, se quita la camisa que no deja ver su historia de vida y encuentra un lugar donde los tatuajes son piezas art\u00edsticas en si mismas y no se preguntan ni el barrio al pertenecen ni el motivo por el que llegaron.<\/p>\n<p>\u201cEl problema son los polic\u00edas, como chingan; que quieren dinero por aqu\u00ed, que mordida por all\u00e1, me bajan del taxi, no encuentran ni un dieciocho ni un trece ni una letra mala y aun as\u00ed joden. Me da miedo que me agarren y me lleven a un lugar oscuro y me metan un plomazo, sin ser delincuente\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le pasa muy seguido. El miedo.<\/p>\n<p>\u201cPor eso tengo que ponerme maquillaje en la cara siempre. Ya me cans\u00e9 de que me jodan tanto\u201d<br \/>\nLa necesidad de un futuro y una guerra civil llenaron los vagones del tren de la resignaci\u00f3n con migrantes que se dirigieron a los Estados Unidos y a punta de comer mierda dedujeron que el ant\u00f3nimo de segregaci\u00f3n es uni\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los pandilleros perdieron la batalla contra el sistema que los obligo a cambiar de familia, de amigos y hasta de vida. Al tatuarse, b\u00e1sicamente, perdieron la libertad. Pero ya estaban unidos y entonces mataron robaron, traficaron, extorsionaron o simplemente trabajaron honradamente y luego los deportaron de vuelta a Centroam\u00e9rica.<\/p>\n<p>En su vieja casa, algunos mejoraron sus m\u00e9todos para robar, extorsionar, traficar y matar. Se descentralizaron y evolucionaron hacia una estructura de terror que intenta ser destruida por las pol\u00edticas de mano dura sin so\u00f1ar con conseguirlo. La represi\u00f3n cae entonces sobre los sectores desprotegidos de la sociedad, convirtiendo el intento fallido en un proceso de limpieza social.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los tatuajes que una vez formaron parte de un movimiento de resistencia por la propia identidad en los callejones de Los \u00c1ngeles, se pierden ahora entre capas de tinta de mala calidad en los rincones menos conocidos de los barrios marginales de Tegucigalpa. La lucha por pertenecer ya solo significa supervivencia y sus preciosos estigmas se borran con gen\u00e9ricos dise\u00f1os salidos de una revista de tatuajes antiguos.<\/p>\n<p>Sus tatuajes se convirtieron en estigmas y sentencias de muerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Milton a\u00f1ora Los \u00c1ngeles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa onda de Los \u00c1ngeles es un mundo muy diferente que el de Honduras. La diferencia es que\u2026bueno, las historias que crearon los mareros aqu\u00ed en el pasado que asesinaban a cualquier persona\u2026all\u00e1 eso no se hace; all\u00e1 siempre tiene un se\u00f1or mas alto que lo domina y lo manda, se pide permiso para todo sino se lo quiebran a usted, no se puede matar a cualquiera. Y encima de eso, las maras est\u00e1n muy controladas por manes m\u00e1s grandes que las maras\u201d.<\/p>\n<p>\u201cAll\u00e1 todo se divide por su raza, por calles, bloques, n\u00fameros y sus colores. All\u00e1 como corre el agua es muy diferente que la de aqu\u00ed; Si ust\u00e9 no es marero se junta con las gentes normales, que le dicen \u201clos paisas\u201d. Si ust\u00e9 es marero, donde yo estaba, se tiene que juntar con los sure\u00f1os 13 o los norte\u00f1os 14 que entre ellos tienen ri\u00f1a. Tambi\u00e9n se puede dividir todo por comunidades, hay comunidades de negros, otras que solo hay latinos o solo gringos. La verdad todo es racismo all\u00e1, aunque siempre va a encontrar gente buena; no importa si son negros, morados o anaranjados, siempre hay alguien que le echa una mano\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero no tir\u00f3 la toalla.<\/p>\n<p>\u201cLa verdad es que cualquier cosa sirve para trabajar.Para cumplir con el trabajo del tatuaje ya sea un dise\u00f1o en piel nueva o un cover up&nbsp; se puede usar cualquier tipo de m\u00e1quina, ya sea \u201chechiza\u201d o profesional, solo que con las hechizas tarda m\u00e1s uno y es menos higi\u00e9nico\u201d.<\/p>\n<p>Milton siempre ha encontrado los medios para comprar maquinas profesionales y mantener un estudio. Su capacidad de supervivencia lo impulsa -seg\u00fan \u00e9l- hacia donde est\u00e1 el dinero.<\/p>\n<p>Tat\u00faa, dise\u00f1a tarjetas y vende sus agujas usadas a la subespecie de tatuadores artesanales que limita su trabajo a los barrios m\u00e1s oscuros de la ciudad.<\/p>\n<p><strong>Isaac.<\/strong><\/p>\n<p>\u201cMe llamo Isaac, soy de aqu\u00ed de Buenos Aires, mucho gusto\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Isaac compra por 30 lempiras las agujas usadas que Milton deber\u00eda desechar e intenta adaptarlas a sus maquinas \u201chechizas\u201d. Alguna vez ha probado en su propia piel a enrollar un poco de hilo en una aguja de coser para que retenga el \u00e1cido de bater\u00eda y punto a punto le d\u00e9 forma al dise\u00f1o que previamente ha dibujado con un bol\u00edgrafo com\u00fan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Buenos Aires es un barrio de j\u00f3venes flacos con cara de muertos.Un d\u00eda colina refugio de la clase media y alta de Tegucigalpa transformado ahora en revoltijo de casas en construcci\u00f3n, ruinas de un pasado mejor, que se hunde atravesado por cientos de callejones, esquinas y escalinatas repletas de basura, vida y muerte.<\/p>\n<p>Durante el&nbsp; d\u00eda es una fiesta de vendedores de frutas, ni\u00f1os jugando a las canicas, taxistas, vendedores de pel\u00edculas piratas y estudiantes. &nbsp;<\/p>\n<p>Por la noche sus \u00fanicas sombras son unos pocos drogadictos valientes que s\u00f3lo movidos por la necesidad de meterse m\u00e1s mierda se pierden por all\u00ed, apart\u00e1ndose a una esquina cuando los cuatro por cuatro de cristales tintados de los extra\u00f1os que vienen a comprar llegan con prisas y miedo a buscar su dosis de coca.<\/p>\n<p>\u201cEl viejo\u201d, como llaman al narco que controla la zona, es due\u00f1o de taxis, de negocios y de muchas personitas que se dedican a distribuir sus productos por esta zona de la ciudad. Cualquiera que intente vender drogas en su radio de acci\u00f3n se encontrar\u00e1 en pocos d\u00edas con una motocicleta frente a su casa desde la que un par de sicarios vestidos de polic\u00eda le dar\u00e1n luz verde.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes del barrio consumen drogas. Las m\u00e1s vendidas: la marihuana y la coca\u00edna. Alguna vez, cuenta Isaac decepcionado, ha visto adolescentes intercambiando sexo oral por una piedra de crack en plena calle.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Isaac tat\u00faa en la habitaci\u00f3n que mantiene en un rinc\u00f3n del barrio. Vive con su madre y no deja de mirarse en el espejo mientras habla. Es aficionado al culturismo, guapo y carism\u00e1tico. Su habitaci\u00f3n lo confirma. Solo tiene su cama, un banco con muchas pesas y recuerdos de cuando intent\u00f3 hacer el servicio militar.<\/p>\n<p>Coge un guacal y lo llena de agua en la pila que comparte con los inquilinos a los que su familia les alquila unos cuartitos. Enciende la radiograbadora, amontona toda su ropa en un rinc\u00f3n de la cama para hacerle espacio al cliente y toma asiento en el banco de pesas para no trabajar de rodillas.<\/p>\n<p>El cliente pide un le\u00f3n. Sin pensarlo mucho comienza a dibujar directo sobre la piel; no necesita referencias. Seguramente almacena muchas im\u00e1genes en su cabeza y de all\u00ed lo saca. Amarra las agujas al clip que funciona como barra en la maquina, conecta el transformador de voltaje y comienza la larga sesi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le toma 3 o 4 horas lo que con una maquina profesional har\u00eda en una; no le preocupa no usar guantes, \u201custe no tiene sida \u00bfva chiqui?\u201d le pregunta al cliente de diecis\u00e9is a\u00f1os y as\u00ed se tranquiliza. Tampoco parece molestarle la mosca que se posa sobre el tatuaje. Todo es una oportunidad para sonre\u00edr y gastar bromas: \u201c\u00bfse ba\u00f1o chiqui? Mire como lo persiguen las moscas\u201d.<\/p>\n<p>\u201cAntes los tatuajes que se hac\u00edan con esa t\u00e9cnica eran simples y muy peque\u00f1os; la gente se pon\u00eda las iniciales de su nombre entre comillas o se tatuaban tres puntos\u201d.<\/p>\n<p>Antes significa cuando \u2013me atrevo a decir- no se asociaban estos inofensivos puntitos con la trinidad de los mareros o La vida loca.<\/p>\n<p>En 1994 sus ganas de entender un poco de todo le llevaron a preguntarle a un amigo qu\u00e9 piezas necesitaba para construir una maquina de tatuajes. Dos semanas despu\u00e9s estaba listo para comenzar su periodo de aprendizaje. Pidiendo consejos a los ex-convictos de su cuadra para la fabricaci\u00f3n de tintas y otro tipo de maquinas m\u00e1s potentes.<\/p>\n<p>Luego pas\u00f3 a la experimentaci\u00f3n en su propia piel. Aprendi\u00f3 de su propio dolor.<\/p>\n<p>Para \u00e9l, los tatuajes son una actividad extrema. A\u00fan no hab\u00eda entendido lo que significa tener que pedirle permiso al \u201cguardia\u201d del barrio para poder entrar. Tampoco que el tatuaje que se va a hacer debe ser aprobado por el l\u00edder de la pandilla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cMi primera m\u00e1quina la hice con un cepillo de dientes, de esos el\u00e9ctricos. El tattoo carcelario es el m\u00e1s com\u00fan compa. Ese se elabora con materiales accesibles, puede tener un motorcito de una radiograbadora, un vaiv\u00e9n, que es un switch de prender y apagar; es todo un proceso, se puede usar cuerda de guitarra o un clip al que se adapta una aguja. Yo uso tinta de ferreter\u00eda, porque es barata y me dura bastante, pero en la c\u00e1rcel se hace diferente. Con hule, o con rasuradoras desechables. Se queman, y se les pone un plato encima, el humo sube y llega hasta el plato y todo lo que se pega se raspa despu\u00e9s con una especie de punta. El holl\u00edn este se pone en un recipiente y se mezcla\u2026esto se puede escuchar un poco fuerte pero es as\u00ed, se mezcla con orina, yo creo que es porque contiene potasio; despu\u00e9s todo esto se mezcla con shampoo de la marca esta Vo5. Pero solo la persona que se va a tatuar puede usarla\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Isaac es un \u201cmil usos\u201d, de esos que saben hacer de todo. Alguna vez caminando por el barrio nos topamos con alguien que quer\u00eda que le hiciera un corte de cabello y otro que le dibujara la tarea del colegio, otro que le reconectara la energ\u00eda porque le cortaron el servicio.<br \/>\nDe vez en cuando tiene que trabajar un pez koi o un hada, el retrato de un bebe, una abuela o el nombre de una madre.<br \/>\nPero los tatuajes m\u00e1s exigentes son los que solicitan los pandilleros y los ex-mareros. Los \u201cpesetiados\u201d, como les dice \u00e9l. Dejar a la imaginaci\u00f3n la transformaci\u00f3n de sus marcas no es trabajo sencillo. Se necesita mucha cabeza para convertir unas letras MS del tama\u00f1o de una espalda en un perfecto tribal Maor\u00ed; o un 18 en una tortuga Celta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para hacer un tatuaje a un marero o ex-marero \u201chay que seguir un procedimiento, no se puede llegar y rayar as\u00ed como as\u00ed\u201d \u2013advierte d\u00edas antes de su experiencia en el mercado.<\/p>\n<p>\u201cA veces tengo que trabajar con mareros que se retiraron, que se quieren borrar lo que andan y que saben que les puede reventar clavo. Yo lo hago. Pero solo por ayudarles. Les estoy salvando de que los maten por andar esas ondas en la piel. El problema a veces no son los mismos mareros, porque para para pesetiarse creo que hay que pedir permiso, pero los chepos fijo se los quiebran donde los agarren\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los mareros que quieren desertar no piden mucho. Lo que sea que les quite sus tatuajes y no les haga ver como pandilleros sirve: papel de lija, una plancha al rojo vivo, acido de la bater\u00eda de un auto o cualquier otro m\u00e9todo medieval de autoflagelaci\u00f3n cumplen la misi\u00f3n. La idea es esconder sus lienzos de piel, no permitir que la sociedad siga arrincon\u00e1ndolos y no seguir viviendo como reptiles en cautiverio en sus propios hogares.<\/p>\n<p>\u201cSolo piden cubrir los n\u00fameros que andan, o a veces sus letras. La onda es que todos sus tatuajes son bien grandes y llevan chamba. A veces se los quieren quitar ellos solos pero&nbsp; les queda peor, como quemaduras, bien horrible. Una vez le cubr\u00ed uno a un loco, ese estuvo bueno porque me lo saque de la cabeza, no tenia dise\u00f1o y tuve que ingeni\u00e1rmelas con la forma que ten\u00eda el semejante dieciocho; le hice un barco pirata, porque entre el uno y el ocho ten\u00eda unos espacios que parec\u00edan los palos esos del barco\u201d.<\/p>\n<p>Caminar con \u00e9l es como caminar con el alcalde de la ciudad. Todo el mundo lo conoce, se la pasa saludando a los vecinos y de vez en cuando suelta un \u201cDios le bendiga\u201d a uno que no ha visto nunca.<\/p>\n<p>Tiene calle. Podr\u00eda moverse sin problema en el ambiente m\u00e1s hostil.De hecho, eso fue lo que evit\u00f3 que lo mataran un d\u00eda de septiembre cuando lo secuestraron unos \u201cclientes\u201d y se lo llevaron a su destroyer -una casa que pertenece a los pandilleros- en el mercado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un d\u00eda le pareci\u00f3 ver un auto negro que se estacionaba a media cuadra de distancia cada vez que se mov\u00eda de lugar. Primero pens\u00f3 que era una simple paranoia. Camin\u00f3 100 metros m\u00e1s, solo para probar, y el carro se movi\u00f3 de nuevo.<\/p>\n<p>\u201cNo quise asustar a mis amigos, as\u00ed que no dije nada, solo me desped\u00ed de ellos\u201d.<\/p>\n<p>Camin\u00f3 un poco m\u00e1s y al ver que el auto lo segu\u00eda intent\u00f3 correr. As\u00ed cuenta lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Vos! \u00a1No hagas eso! \u00a1parate!\u201d .O me agarran hoy o me agarran ma\u00f1ana, pens\u00f3 para si mismo.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQue pasa compa? Voy para mi casa\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSubite mejor. Y ponete esto en la cabeza\u201d. Una bolsa de tela negra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando se quit\u00f3 la capucha, el cuarto estaba oscuro. La diferencia la marc\u00f3 el cambio de actitud de las personas con las que estaba. Ya no contaban chistes ni hablaban de comprar arroz chino \u201cpal baj\u00f3n\u201d como cuando iban en el carro.<\/p>\n<p>Sin decir nada le dieron cuantas patadas pudieron darle en tan reducido espacio corporal\u2026eso sin contar el AK-47 -que logro ver despu\u00e9s-y que como si fuera una galleta le rompi\u00f3 una costilla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cNos vendiste \u00bfva? \u00a1Perro!\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNombe compa, yo no hice na\u2026\u201d. Patada.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfPor qu\u00e9 llevaste a la jura al barrio? \u00a1Contesta!\u201d.Patada.<\/p>\n<p>\u201cNombe compa, yo\u2026\u201d. Kalashnikov.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1habla! Que te va a salir peor\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNombe compa, solo quer\u00eda ayudar, de verdad que no lo hice de mala fe. Mi amigo solo quer\u00eda hacer un reportaje, pero sobre tatuajes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No queremos echarle clavo a nadie\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEncend\u00e9 la luz, que nos mire este culero. As\u00ed nos va a decir la verdad\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEs la verdad compa, de cora se lo digo. Ese man no es jura\u201d. Encendieron la luz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPuta, \u00bfSos vos? No puede ser, Isaac \u00bfSos vos?. \u00a1puta! \u00bfC\u00f3mo me haces esto?\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfPecas?&#8230; \u00a1pecas!, puch\u00e1 pecas, vos me conoc\u00e9s\u201c. Inmediatamente se lanza a los pies de su verdugo.\u201cVos sab\u00e9s que yo no har\u00eda una onda as\u00ed. Vos sabes que yo no soy basura, me conoces de la iglesia, somos hermanos viejito\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPuta, como viniste a cagarte en todo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cVos sabes que no estoy mintiendo, esa onda no era nada, solo quer\u00edamos ayudar y tomarle fotos a los tatuajes. Pero no quer\u00edamos echarle clavo a nadie. Nosotros les ped\u00edamos que se cubrieran la cara a la hora de grabar. Por eso no hab\u00eda clavo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEsa onda no podes hacerla, no metiste a pedos. \u00bfEst\u00e1s diciendo la verdad?\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPucha loco, no es paja. Es la neta\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNo queremos ver a nadie con c\u00e1maras en el barrio, \u00bfo\u00edste?, ni cerca del barrio\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSi compa, ya no vuelvo a hacer esa onda\u201d.<\/p>\n<p>\u201cMira, si no hubieras sido vos, quien sabe\u2026ta bueno, te vamos a dejar ir\u201d.<\/p>\n<p>\u201cGracias alerito, gracias. Vos sabes que no te estoy pajiando\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPero te vamos a pedir algo a cambio. Mira que mi alero se quiere tatuar, se lo vas a tener que hacer vos\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tatuador callejero es un imaginador de bajo presupuesto. Transforma n\u00fameros en barcos piratas, salvatruchas en elaborados tribales polinesios y dieSiocheros en personas comunes e inofensivas. 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