{"id":678,"date":"2013-07-09T16:17:25","date_gmt":"2013-07-09T16:17:25","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazo.com\/content\/?p=678"},"modified":"2020-12-06T05:31:43","modified_gmt":"2020-12-06T05:31:43","slug":"un-violador-me-robo-la-inocencia-con-15-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazo.com\/content\/un-violador-me-robo-la-inocencia-con-15-anos\/","title":{"rendered":"\u201cUn violador me rob\u00f3 la inocencia con 15 a\u00f1os\u201d"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>*<\/strong>Por motivos de seguridad, los nombres que aparecen en esta cr\u00f3nica han sido modificados.<\/em><\/p>\n<p>\u201cCuando despert\u00e9 ten\u00eda la cremallera del pantal\u00f3n bajada y el bot\u00f3n de la blusa roto. Parec\u00eda que me hab\u00eda peleado con alguien\u201d, recuerda entre l\u00e1grimas Yajaida, de diecis\u00e9is a\u00f1os. Regresaba de la pulper\u00eda cuando un hombre la asalt\u00f3 en mitad de la calle; la llev\u00f3 a unas gradas y abus\u00f3 de ella. Corri\u00f3 y corri\u00f3 lo m\u00e1s deprisa que pudo pensado que tal vez as\u00ed la realidad no&nbsp; podr\u00eda darle alcance pero los fantasmas tambi\u00e9n corren\u2026 y muchas veces son m\u00e1s r\u00e1pidos que uno mismo. \u201cLlegu\u00e9 a casa de mi hermana, estaba muerta de miedo, lloraba\u2026 pero no tuve valor de confesar que me hab\u00edan violado. Ment\u00ed.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Ment\u00ed por miedo. Dije que me hab\u00eda peleado con una ni\u00f1a en el colegio, se averg\u00fcenza al recordar su actitud casi dos a\u00f1os despu\u00e9s.<br \/>\nLa joven sostiene a Camila y besa su frente. Su beb\u00e9 tiene nueve meses. Es el \u00fanico consuelo de aquella&nbsp; desgracia. La peque\u00f1a es su fuerza motriz;&nbsp; su \u00fanica raz\u00f3n para seguir luchando. \u201cHe tratado muchas veces de escapar de casa pero no tengo a donde ir. Mis padres, mi hermano, mis vecinos\u2026 todos usan la violaci\u00f3n contra m\u00ed, me lo echan en cara. Me atacan. Me humillan. Para m\u00ed, volver a pasar por lo mismo una y otra vez es muy duro. \u201d, llora sin encontrar consuelo. \u201cEs algo que quiero olvidar\u201d, sentencia sorbi\u00e9ndose la nariz y limpi\u00e1ndose los ojos con el dorso de la mano.<\/p>\n<p>En Honduras, solamente el a\u00f1o pasado, se produjeron m\u00e1s de 2,000 denuncias de delitos cometidos contra menores. En Tegucigalpa se recibieron 1,184, mientras que en San Pedro Sula (la segunda ciudad m\u00e1s grande del pa\u00eds) hubo 750. Seg\u00fan el informe de Casa Alianza,&nbsp; publicado en mayo de 2012 se hab\u00edan recibido 300 denuncias de abuso sexual en la fiscal\u00eda de la ni\u00f1ez, s\u00f3lo ese mes. Este organismo estima que s\u00f3lo se denuncian un 1% de los casos de abusos sexuales sobre menores.<\/p>\n<p>\u201cMe entristece pensar que ya nunca podr\u00e9 entregar mi \u2018pureza\u2019 a la persona con la que quiero compartir mi vida, porque me la han robado\u201d, rompe a llorar.<\/p>\n<table style=\"float: left; margin-right: 20px; margin-bottom: 10px;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img alt=\"images\" src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Ypanal.jpg\"><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">Yajaida se ha visto obligada a dejar los estudios <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\">para poder cuidar a su hija Camila, <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\">de nueve meses. \/\/Foto Jorge C.<br \/>\n<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Yajaida, por culpa del miedo y de la desesperaci\u00f3n, acudi\u00f3 en tres ocasiones a urgencias con una sola idea en la cabeza, abortar. \u201cPregunt\u00e9 a la doctora c\u00f3mo pod\u00eda perder al beb\u00e9, pero me respondi\u00f3 que all\u00ed solo salvan vidas\u201d, recuerda avergonzada. \u201cFui a una cl\u00ednica privada y me respondieron lo mismo; as\u00ed que compr\u00e9 muchas pastillas y me las tom\u00e9, pero no logr\u00e9 abortar\u201d, afirma la muchacha haciendo una larga pausa y recordando esa etapa de su vida que tuvo que afrontar sola. \u201cCuando estaba embarazada de ocho meses pens\u00e9 en dar a mi hija en adopci\u00f3n en una Iglesia pero cuando di a luz se me fueron todos mis miedos y, no, no me arrepiento de haberla tenido\u201d.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>La ni\u00f1a vive junto con su peque\u00f1a, sus padres y su hermano en la colonia Tres de mayo; uno de los muchos sumideros que abrazan la ciudad de Tegucigalpa. Hacinada en una casa de madera carcomida por la podredumbre, sus sue\u00f1os e ilusiones se marchitan al mismo ritmo que su inocencia. \u201cSiempre so\u00f1\u00e9 con ir a la universidad para poder estudiar Comercio. Trabajar. Tener mi casa. Mi familia\u2026 Todos esos sue\u00f1os\u2026 uffffff\u2026\u201d, las l\u00e1grimas vuelven a aflorar y la muchacha hace una pausa. Toma aire y mira al cielo en busca de una respuesta que nadie le va a dar. \u201c\u2026 quiz\u00e1s los pueda cumplir alg\u00fan d\u00eda\u201d. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda del Ser Humano sin los sue\u00f1os?<\/p>\n<p>La impunidad es el sustantivo que m\u00e1s se ha extendido en Honduras. Los agresores, en la mayor\u00eda de las ocasiones, no son condenados por sus actos, tampoco en el caso de abusos sobre ni\u00f1os. Seg\u00fan un informe del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH), ocho de cada diez delitos quedan en la impunidad por falta de investigaci\u00f3n. Violar, en Honduras, se ha convertido en un pasatiempo. \u201cEs un problema m\u00e1s com\u00fan de lo que se cree y que aumenta de manera alarmante\u201d, denuncia Ada Doblado, psic\u00f3loga en el proyecto Rescate. \u201cEl mayor n\u00famero de casos se dan a partir de los ocho a\u00f1os hasta la adolescencia\u201d, incide la psic\u00f3loga.<br \/>\nPadres. Padrastros. T\u00edos. Abuelos. Vecinos. Muchos de los agresores son personas cercanas a la v\u00edctima que se han sabido ganar la confianza del menor para poder abusar de \u00e9l. \u201cSon personas que dentro de la formaci\u00f3n de su sexualidad tienen una distorsi\u00f3n, pero no son enfermos mentales, saben muy bien lo que hace\u201d, denuncia Doblado a Revistazo. &nbsp;<\/p>\n<p>Su violador, y padre de su hija, nunca puso un pie en la c\u00e1rcel. Nunca fue a testificar. Ni siquiera le hicieron pruebas de ADN para demostrar que es el padre biol\u00f3gico de la peque\u00f1a, lo que supondr\u00eda su culpabilidad y, enfrentarse a una condena, m\u00ednima, de 10 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u201cNo voy a seguir buscando justicia\u2026 \u00bfpara qu\u00e9 seguir peleando? Ya me cans\u00e9 de ver c\u00f3mo todo el mundo me humilla\u201d, se sincera. La justicia de Honduras la dio la espalda y la abandon\u00f3; pero la pu\u00f1alada m\u00e1s honda se la clav\u00f3 su propia madre al no creer su historia\u2026 \u201cTrat\u00e9 de ocultar todo lo que puede mi embarazo, pero a los siete meses ten\u00eda una tripa enorme y acab\u00e9 confesando. Pero ya era tarde, nadie me crey\u00f3, ni me ayudaron\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>T\u00edmidos rayos de luz se cuelan por la ventana de la habitaci\u00f3n. La cara de Yajaida permanece oculta por las sombras. Sostiene a la peque\u00f1a en su regazo. La ni\u00f1a, de brazos regordetes, se muestra inquieta. \u201cEs traviesa y bien enojada\u201d, afirma su orgullosa madre mientras trata de colocarla para la fotograf\u00eda. \u201cTengo pesadillas por la noche pensando que me roban a mi ni\u00f1a y que se la llevan a \u00e9l para matarla\u201d, se sincera la muchacha abrazando, m\u00e1s fuerte si cabe, a Camila. &nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><img alt=\"images\" src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Ybb.jpg\"><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">La historia de Yajaida es la misma que la de cientos de adolescentes hondure\u00f1as que son violadas <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\">impunemente. Una historia m\u00e1s en el pa\u00eds m\u00e1s violento del mundo. \/\/ Foto: Jorge C.<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>*Por motivos de seguridad, los nombres que aparecen en esta cr\u00f3nica han sido modificados. \u201cCuando despert\u00e9 ten\u00eda la cremallera del pantal\u00f3n bajada y el bot\u00f3n de la blusa roto. Parec\u00eda que me hab\u00eda peleado con alguien\u201d, recuerda entre l\u00e1grimas Yajaida, de diecis\u00e9is a\u00f1os. Regresaba de la pulper\u00eda cuando un hombre la asalt\u00f3 en mitad de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":6142,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[32],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/678"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=678"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/678\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5054,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/678\/revisions\/5054"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6142"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}