{"id":687,"date":"2013-07-15T20:00:29","date_gmt":"2013-07-15T20:00:29","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazo.com\/content\/?p=687"},"modified":"2020-12-06T05:31:59","modified_gmt":"2020-12-06T05:31:59","slug":"sin-zapatos-sin-educacion-sin-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazo.com\/content\/sin-zapatos-sin-educacion-sin-futuro\/","title":{"rendered":"Sin zapatos, sin educaci\u00f3n, sin futuro"},"content":{"rendered":"<p>\u201cMis padres no tienen dinero para poder comprarme unos zapatos\u201d, se lamenta Arnold, de ocho a\u00f1os, mientras mira con tristeza como las gotas de lluvia se estrellan contra el cristal de la casa donde vive en la Colonia de Nueva Suyapa. Sus esperanzas de ir al colegio se difuminan con cada gota de lluvia. Es el peque\u00f1o de cinco hermanos. Sus padres, un alba\u00f1il y una cuidadora de ancianos, no tienen suficiente dinero para poder cubrir las necesidades de todos sus hijos. En los \u00faltimos meses, su situaci\u00f3n econ\u00f3mica ha empeorado. Han estado varios meses sin ning\u00fan tipo de ingresos por falta de trabajo. Estas penurias por sacar adelante a sus hijos han obligado a esta familia a tener que elegir entre comprar unos zapatos o comprar comida. El ni\u00f1o se sienta sobre su camastro y se coloca las manos sobre la cabeza. La lluvia comienza a golpear con fuerza el cristal. Arnold suspira profundamente. Delante de \u00e9l su \u00fanico par de zapatos, unas chancletas viejas.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>El tiempo da una tregua y el agua arrecia. En el cielo comienzan a aparecer los primeros rayos de sol. El muchacho toma los libros. Se calza sus chanclas y sale de su casa. Arnold debe caminar cerca de una hora hasta llegar a su escuela. \u201cHe estado m\u00e1s de un mes sin ir al colegio porque no ten\u00eda zapatos para caminar e ir a la escuela con las chanclas cuando llueve es muy dif\u00edcil\u201d, afirma el peque\u00f1o tratando de evitar todos y cada uno de los charcos que inundan la calle. La calzada es un lodazal y los pies de Arnold no tardan en embarrarse. \u201cMis padres se ponen muy tristes cuando nos ven en casa, sin poder ir a la escuela porque no tenemos zapatos\u201d, afirma mir\u00e1ndose unos pies sucios y agrietados. \u201cYo me siento mal porque llego mojado y sucio a clase y todos mis compa\u00f1eros me miran mal\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"float: left; margin-right: 25px; margin-bottom: 10px;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img alt=\"images\" src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/ArnoldNixon_zapatos_rotos.jpg\"><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">El peque\u00f1o Arnold ha estado m\u00e1s de un mes sin ir<br \/>\nal colegio porque no ten\u00eda zapatos; junto a \u00e9l Nixon,<br \/>\nuno de sus hermanos, que tampoco puede ir a la<br \/>\nescuela porque sus padres no pueden comprarle<br \/>\ncalzado nuevo.&nbsp; \/\/ Foto por: Antonio Pampliega<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Junto a Arnold caminan sus hermanos mayores: Jos\u00e9 y Nixon, de trece y nueve a\u00f1os, respectivamente. Avanzan en silencio; m\u00e1s concentrados tratando de esquivar los charcos y el lodo que en hablar del \u00faltimo partido de f\u00fatbol de la selecci\u00f3n de Brasil. \u201cMe encanta el f\u00fatbol\u201d, confiesa Jos\u00e9 con el n\u00famero tres grabado en rojo. \u201cTengo que jugar al f\u00fatbol descalzo para evitar que se me arruinen mis zapatos\u201d, afirma. Su \u00fanico par de zapatos, por calificarlos de alguna manera, son unas \u2018tenis\u2019 de color blanco con enormes grietas a los lados por donde se filtra el agua. \u201cEs complicado ser pobre en Honduras porque nadie nos ayuda, muchas veces me siento inferior, diferente\u201d, comenta cabizbajo. &nbsp;<\/p>\n<p>En la colonia Nueva Suyapa este problema que ha dejado de sorprender a los vecinos. Las familias son muy largas \u2013de hasta nueve miembros- y los ingresos muy escasos. No es extra\u00f1o ver a ni\u00f1os pasando horas muertas frente al televisor o en la calle porque no tienen zapatos para ir al colegio. \u201cEn las escuelas, los maestros ya no se alarman cuando los ni\u00f1os no van a la escuela por no tener calzado\u201d, comenta a Revistazo Mario Rosales, promotor del proyecto para j\u00f3venes en Nueva Suyapa. Para Rosales, la soluci\u00f3n pasa porque los hondure\u00f1os con m\u00e1s recursos econ\u00f3micos se sensibilizasen y regalasen un par de zapatos a los m\u00e1s necesitados. \u201cNo podemos obligar a los ni\u00f1os a que se pongan a trabajar con doce a\u00f1os para pagarse unos zapatos, tenemos que apostar por ellos\u201d, sentencia tajante.<\/p>\n<p>Tom\u00e1s, de ocho a\u00f1os, cuenta que el mejor regalo que recibi\u00f3 en su vida fueron unos zapatos de segunda mano que hered\u00f3 de un chico mayor que \u00e9l. \u201cMe los pongo todos los d\u00edas, antes ten\u00eda que ir a la escuela en chanclas\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Erik, de doce a\u00f1os, ha estado tres meses sin ir a la escuela. \u201cMi madre no gana lo suficiente para pagarnos unos zapatos a cada uno\u201d. Su madre vende peri\u00f3dicos en uno de los bulevares de Tegucigalpa, con las 100 Lps que saca diariamente tiene que mantener a tres hijos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"float: right; margin-bottom: 10px; margin-left: 25px;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" alt=\"images\" src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/jose_zapatos_rotos.jpg\" height=\"450\" width=\"300\"><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">&nbsp;\u201cEs complicado ser pobre en Honduras porque<br \/>\nnadie nos ayuda, muchas veces me siento inferior,<br \/>\ndiferente\u201d, comenta cabizbajo&nbsp;Jos\u00e9 ense\u00f1ando su<br \/>\n\u00fanico par de zapatos. \/\/ Foto por: Antonio Pampliega<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Muchos de estos ni\u00f1os han encontrado refugio en el Centro de Alcance de Nueva Suyapa. Aqu\u00ed, Mario les prest\u00f3 36 pares de botas \u2018de tacos\u2019 para jugar al f\u00fatbol. \u201cLa necesidad ha hecho que muchos de ellos se llevasen las botas para poder caminar por las calles protegidos\u201d, afirma este promotor que ha visto como los pies de estos ni\u00f1os sufr\u00edan ampollas y grietas por culpa del frio, del calor y de andar horas y horas para ir a la escuela. Lo que empez\u00f3 siendo un pr\u00e9stamo ha acabado siendo un regalo. Los padres de los ni\u00f1os les advierten que si arruinan sus zapatos no les podr\u00e1n comprar otros, por lo que muchos de ellos los guardan como si de tesoros se tratasen.<\/p>\n<p>Christopher mira desde la grada como sus amigos juegan al El muchacho est\u00e1 inquieto. Mira de reojo el agujero de los zapatos y vuelve a levantar la mirada para fijarla en la cancha donde las risas lo envuelven todo. Esos zapatos se los regal\u00f3 su t\u00eda hace un mes;&nbsp; eran de su primo. \u201cNo tengo otro par m\u00e1s que este, as\u00ed que no puedo jugar al f\u00fatbol porque si me re rompen tendr\u00e9 que caminar descalzo por la calle\u201d, confiesa.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os de Nueva Suyapa continuar\u00e1n so\u00f1ando con un par de zapatos con los que poder ir, cada ma\u00f1ana, a la escuela; mientras eso ocurre seguir\u00e1n mirando al cielo con la esperanza de que la lluvia no les arruine sus ilusiones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"gkColor-7\">* Si usted desea colaborar ayudando a estos ni\u00f1os puede contactar con Mario Rosales a trav\u00e9s de los siguientes tel\u00e9fonos 2235-2291, 2235-2008, 2235-2023 o por email <span style=\"color: #ffffff;\"><a href=\"mailto:info@asjhonduras.com\"><span style=\"color: #ffffff;\">info@asjhonduras.com<\/span><\/a>.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cMis padres no tienen dinero para poder comprarme unos zapatos\u201d, se lamenta Arnold, de ocho a\u00f1os, mientras mira con tristeza como las gotas de lluvia se estrellan contra el cristal de la casa donde vive en la Colonia de Nueva Suyapa. 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