{"id":696,"date":"2013-07-25T06:00:00","date_gmt":"2013-07-25T06:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazo.com\/content\/?p=696"},"modified":"2020-12-06T05:32:25","modified_gmt":"2020-12-06T05:32:25","slug":"videojuegos-contra-la-exclusion-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazo.com\/content\/videojuegos-contra-la-exclusion-social\/","title":{"rendered":"Videojuegos contra la exclusi\u00f3n social"},"content":{"rendered":"<p>\u201cPara empezar a jugar ten\u00e9is que elegir un personaje y un escenario\u201d, comenta Alberto profesor de dise\u00f1o gr\u00e1fico mientras los alumnos permanecen atentos a la pantalla. \u201c\u00bfLo hab\u00e9is entendido?\u201d, pregunta. \u201cS\u00ed\u201d, responde la clase t\u00edmidamente. \u201cPues ahora, a ponerlo en pr\u00e1ctica\u201d<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Los muchachos comienzan a mover el rat\u00f3n por la pantalla. Se trata de un grupo de chicos y chicas en riesgo de exclusi\u00f3n social que viven en la colonia Campo Cielo, una de las m\u00e1s violentas e inestables de Tegucigalpa. \u201cEl objetivo del programa no es tanto que jueguen sino que est\u00e9n entretenidos y lejos de la calle\u201d, comenta a Revistazo Ainhoa Intxausti, trabajadora social.&nbsp; Muchos de estos adolescentes tienen tan integrada la violencia que acaban normalizando situaciones conflictivas. \u201cPara ellos encerrarse en casa al caer la noche no lo ven como un producto de la violencia sino como algo normal y habitual, algo que han visto desde peque\u00f1os\u201d, afirma la trabajadora social. Es complicado cambiar los valores y los ideales de estos j\u00f3venes en solo tres meses y medio que es lo que dura el programa. \u201cEn este segundo m\u00f3dulo hemos visto como los j\u00f3venes se han abierto m\u00e1s a nosotros y ahora los conocemos mejor y les podemos ayudar, no s\u00f3lo en la realizaci\u00f3n del taller sino en el \u00e1mbito personal\u201d, sentencia.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/videojuegos2.jpg\" alt=\"images\"><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">Los alumnos observan en la pantalla de explicaci\u00f3n del profesor. \/\/Foto: Jorge C.<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Aqu\u00ed la violencia acecha en cada esquina. Hace unos d\u00edas asesinaron a un joven en la entrada de la colonia. Por eso este motivo el programa desarrollado por la ONG costarricense Oxen se ha convertido en un oasis para muchos de los j\u00f3venes de la colonia. \u201cLa idea es que ocupen su tiempo libre haciendo algo de provecho con un curso que se sale de lo habitual\u201d, comenta Alberto, el profesor de dise\u00f1o.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El proyecto, que se inici\u00f3 en septiembre de 2012 y que se ejecuta con fondos de USAID,&nbsp; naci\u00f3 con la idea de crear un taller para animaci\u00f3n y creaci\u00f3n de videojuegos. Los alumnos fueron escogidos entre varias colonias y se les ense\u00f1\u00f3 narraci\u00f3n, dibujo, video, edici\u00f3n, fotograf\u00eda, Stop Motion, animaci\u00f3n y desarrollo de videojuegos. Ese primer programa dio como resultado un juego. \u201cEl objetivo del videojuego que dise\u00f1aron era que les sirviera para reflexionar sobre la violencia\u201d, comenta Amaya Izquierdo, miembro de Oxen. El juego consist\u00eda en tratar de cruzar de un lado a otro de la calle evitando todos los peligros que les sal\u00edan al paso. \u201cLa idea, adem\u00e1s, era distribuir en la colonia el juego para que haya un flujo de comunicaci\u00f3n y que la gente puede ver lo que han logrado estos j\u00f3venes jugando con el videojuego\u201d, sentencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/videojuegos5.jpg\" alt=\"images\"><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">Un grupo de alumnos dibujan los bocetos en papel que acabar\u00e1n dando vida a su videojuego.&nbsp;<span style=\"color: #808080;\">\/\/Foto: Jorge C.<\/span><\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Con una media de 20 alumnos por programa, algunos de estos muchachos han mostrado su talento a la hora de crear historias o de dibujar sobre papeles en blanco. Han dado libertad a sus ideas, que de otro modo estar\u00edan coartadas. Algunos no saben ni leer ni escribir y han sido capaces de realizar un videojuego.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cQuer\u00edamos que tuviesen una alternativa real y que dentro de un barrio conflictivo pudieran tener acceso a una actividad que les estar\u00eda vetada de no ser por este proyecto. Han visto que hay futuro m\u00e1s all\u00e1 de la colonia y del barrio; hemos conseguido, adem\u00e1s, que reflexionen sobre su comunidad, sus d\u00eda a d\u00eda y que puedan expresarse libremente\u201d, sentencia Ainhoa Intxausti.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los j\u00f3venes que acuden a este curso de dise\u00f1o de videojuegos se lamentan de las pocas actividades que tienen y de la nula inversi\u00f3n que hacen los organismos estatales en el barrio. \u201cNo tenemos m\u00e1s alternativa que estar en la calle. Si este proyecto no existiese no tendr\u00edamos nada que hacer.&nbsp; Desde el gobierno dicen que los que vivimos en estas colonias no servimos para nada\u201d, se lamenta Denis, uno de los alumnos del curso. Este joven reconoce que gracias a este taller se ha alejado de las malas influencias y de andar con los \u2018banderas\u2019 o de consumir drogas; adem\u00e1s, ha hecho buenos amigos entre sus compa\u00f1eros. \u201cYo antes estaba encerrado en casa sin salir y ahora se utilizar mejor mi tiempo y creo que tengo un futuro lejos de las calles\u201d, finaliza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adriana, de 13 a\u00f1os, es uno de los casos m\u00e1s significativos del curso. Hija, sobrina y primera de pandilleros de El Barrio 18 decidi\u00f3 venir al curso a trav\u00e9s de una amiga. Su ilusi\u00f3n es no continuar los pasos de su familia. \u201cA mi padre lo mataron y yo no quiero acabar en la pandilla. Si hubiese m\u00e1s proyectos y alternativas los j\u00f3venes no acabar\u00edan uni\u00e9ndose a las maras\u201d, comenta esta joven que se acaba de marchar de su casa para vivir con un muchacho de 20 a\u00f1os y que trabajaba en una f\u00e1brica de pollos. \u201cCreo que estoy embarazada\u201d, afirma la joven que tuvo que abandonar el colegio y que se aferra a este taller como una de sus \u00faltimas esperanzas de futuro.&nbsp;<\/p>\n<p>Como Denis o Adriana, la mayor\u00eda de estos ni\u00f1os provienen de familias con ingresos muy bajos \u2013de unas 3.000 lempiras mensuales. Alrededor del 30% no van a la escuela o no han terminado ni la primaria y pasan los d\u00edas desocupados y solos, porque la familia est\u00e1 trabajando. En el caso de los chicos se pasan el d\u00eda en casa viendo la televisi\u00f3n; las chicas ayudan en el hogar o hacen tortillas. \u201cAl final, acaban junt\u00e1ndose con los \u2018banderas\u2019 de las maras y pandillas. Hay que valorar mucho el esfuerzo que hacen viniendo hasta aqu\u00ed dos veces en semana, porque en este contexto lo dif\u00edcil es hacer otra cosa que no tenga que ver con la violencia o las drogas\u201d, comenta Intxausti.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/videojuegos4.jpg\" alt=\"images\"><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">Un alumno dise\u00f1ando su videojuego.&nbsp;<span style=\"color: #808080;\">&nbsp;<span style=\"color: #808080;\">\/\/Foto: Jorge C.<\/span><\/span><\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>De hecho, ni siquiera todos los alumnos logran terminar el curso. Algunos acaban abandonando y uni\u00e9ndose a las malas influencias del barrio. Para Ainhoa Intxausti, trabajadora social del proyecto, esto es frustrante. \u201cPero se debe asumir. Si el proyecto continuara y se invirtiese tiempo en dar la atenci\u00f3n individualizada si se podr\u00edan cubrir las necesidades de todos los alumnos. El lado positivo es que se pierde uno pero ayudamos a 10 m\u00e1s\u201d, afirma orgullosa.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jazm\u00edn, 15 a\u00f1os, est\u00e1 terminando de colorear su dibujo. Un perrito, un gatito y un coraz\u00f3n. \u201cEs una idea que tengo para un videojuego, aunque todav\u00eda estoy pensando en la historia\u201d, comenta la joven sonriendo. \u201cLo hice pensando en el chico que me gusta\u201d, afirma a Revistazo tap\u00e1ndose la cara, avergonzada. \u201cTengo bastantes amigos en las pandillas, si hubiese m\u00e1s posibilidades estar\u00e1n haciendo otra cosa\u2026 pero como no es as\u00ed no tienen m\u00e1s remedio que unirse a ellas\u201d, comenta con un tono de tristeza en la voz mientras continua pintando su dibujo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPara empezar a jugar ten\u00e9is que elegir un personaje y un escenario\u201d, comenta Alberto profesor de dise\u00f1o gr\u00e1fico mientras los alumnos permanecen atentos a la pantalla. \u201c\u00bfLo hab\u00e9is entendido?\u201d, pregunta. \u201cS\u00ed\u201d, responde la clase t\u00edmidamente. \u201cPues ahora, a ponerlo en pr\u00e1ctica\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":8973,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[32],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/696"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=696"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/696\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5059,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/696\/revisions\/5059"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8973"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}