{"id":720,"date":"2013-08-29T14:37:08","date_gmt":"2013-08-29T14:37:08","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazo.com\/content\/?p=720"},"modified":"2013-08-29T14:37:08","modified_gmt":"2013-08-29T14:37:08","slug":"los-desheredados-de-afganistan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazo.com\/content\/los-desheredados-de-afganistan\/","title":{"rendered":"Los desheredados de Afganist\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>Por&nbsp;<a href=\"index.php\/a-fondo\/el-aborto-en-honduras\/itemlist\/user\/127-antoniopampliega\">Antonio Pampliega<\/a> (<a href=\"index.php\/mundo\/itemlist\/user\/131-redacci%C3%B3nrevista21\">R21<\/a>)<br \/>Los afganos pueden carecer de muchas cosas; pero esas mismas carencias les hacen agudizar su ingenio para poder salir adelante en un mundo demasiado hostil, quiz\u00e1s incluso despiadado y que no les da tregua en sus penurias. Y es que cuando el est\u00f3mago ruge con fuerza con algo hay que acallar ese desgarrador grito de hambruna. Azma y Shaid son un buen ejemplo de ello. <!--more--> Estos dos primos de Kabul son unos herederos muy dignos de nuestro Lazarillo de Tormes. Su aspecto se asemeja bastante con el protagonista del inmortal relato. Sucios, descarados, sin verg\u00fcenza a nada ni a nadie, pero sobre todo se asemejan en sus ganas de superaci\u00f3n y de prosperar. A pesar de su corta edad \u2013tienen 10 a\u00f1os\u2013 ya saben que la vida no les va a regalar absolutamente nada y menos en Afganist\u00e1n; y por eso llevan m\u00e1s de tres a\u00f1os busc\u00e1ndose las casta\u00f1as en una ciudad donde los ni\u00f1os son un cero a la izquierda. No les importan a nadie; y nadie apuesta por darles un futuro lejos de las calles\u2026 Naciones Unidas calcula que en Afganist\u00e1n hay m\u00e1s de 600.000 ni\u00f1os callejeros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSon ni\u00f1os que no tienen la posibilidad de ir a la escuela porque sus familias necesitan los ingresos que consiguen trabajando. Venta ambulante, reparaci\u00f3n de coches, limpiacristales en alguna esquina, trabajando en alg\u00fan oficio que no le desear\u00edas ni a tu peor enemigo\u201d, afirma Nazar Mohammed, uno de los responsables de la ONG Aschiana (Nido, en dari- idioma oficial de Afganist\u00e1n).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Azma y Shaid, que jam\u00e1s han ido al colegio y no saben escribir ni siquiera su nombre sin cometer alguna falta de ortograf\u00eda, se han convertido en peque\u00f1os empresarios. Estos tiernos infantes han tenido la brillante idea de hacer un negocio con un viejo bote de hojalata agujereado en la base, unos carboncillos y un poco de incienso. Sabedores de uno de los puntos d\u00e9biles de sus paisanos \u2013la superstici\u00f3n\u2013 han montado su peque\u00f1o negocio vendiendo humo a los dem\u00e1s. Se entremezclan entre los peatones que andan despreocupados por las calles de Kabul y en una d\u00e9cima de segundo se plantan delante de alguien que est\u00e1 desprevenido y le roc\u00edan con el humo procedente del incienso quemado\u2026 Con esto pueden sacarse unos dos euros al d\u00eda. \u201cNo es un buen trabajo pero tenemos hambre y necesitamos el dinero\u201d. La funci\u00f3n, seg\u00fan dicen ellos, es \u201cdar protecci\u00f3n\u201d. \u201cEste humo que rociamos a las personas es una cosa santa. Lo hacemos para expulsar a los malos esp\u00edritus que nos amenazan en esta vida\u201d, afirma Shaid.<\/p>\n<p>\u201cEstos ni\u00f1os son el futuro de nuestro pa\u00eds. De ellos depender\u00e1 que Afganist\u00e1n, el d\u00eda de ma\u00f1ana pueda dejar atr\u00e1s el umbral de la pobreza, tres d\u00e9cadas de guerra y consiga prosperar\u2026 Pero mientras estos ni\u00f1os sigan siendo obligados a trabajar y no tengan la oportunidad de ir a la escuela; estamos desperdiciando nuestro propio futuro\u201d, sentencia Nazar Mohammed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Azma y Shaid solo tienen diez a\u00f1os, pero en su corta vida no han conocido m\u00e1s que un pa\u00eds en guerra. Una guerra que no entienden y que se les escapa. Dos atentados suicidas a la semana, bombardeos indiscriminados contra la poblaci\u00f3n civil\u2026 El horror no es una emoci\u00f3n; pero ese mismo horror es con el que han aprendido a convivir todos los ni\u00f1os afganos en estas \u00faltimas d\u00e9cadas. Un horror muy presente en sus dibujos o en sus juegos, donde se persiguen con pistolas imaginarias haciendo que son malos o buenos, talibanes o soldados de la OTAN. Por eso no debe sorprender que a la hora de preguntar a uno de estos ni\u00f1os por su futuro su simple respuesta sea: \u201cNunca pienso en el futuro, \u00bfpara qu\u00e9? Soy pobre y mi futuro no me deparar\u00e1 nada. S\u00f3lo vivo al d\u00eda\u201d. Que esa respuesta salga de labios de un ni\u00f1o que apenas levanta un palmo del suelo desmonta cualquier argumento y deja en papel mojado cualquier excusa de por qu\u00e9 el dinero de los pa\u00edses donantes se destina a la maquinaria de guerra y no a la educaci\u00f3n de los 600.000 ni\u00f1os que vagan por las calles de Kabul o de cualquier otra remota ciudad de este pa\u00eds centroasi\u00e1tico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aprender a ser felices. La fundaci\u00f3n Aschiana es uno de esos pocos oasis que a\u00fan tienen estos ni\u00f1os para aferrarse a un futuro lejos de la marginalidad. \u201cAqu\u00ed los ni\u00f1os que trabajan en la calle pueden venir a aprender a leer y a escribir, a dibujar, a estudiar ingl\u00e9s, a jugar con los ordenadores o simplemente a ser felices\u2026 que para eso son ni\u00f1os\u201d, sentencia Yousef Mohammed, director de esta ONG que tiene m\u00e1s de una docena de centros en todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aschiana, fundada en 1995, se estableci\u00f3 en Afganist\u00e1n con la intenci\u00f3n de ayudar a todos esos ni\u00f1os que vagaban por las calles con un futuro incierto. En sus m\u00e1s de quince a\u00f1os de vida esta organizaci\u00f3n ha dado cobijo y prestado ayuda a m\u00e1s de 50.000 ni\u00f1os. \u201cAfganist\u00e1n ha cambiado muy poco en estos \u00faltimos 15 a\u00f1os; los ni\u00f1os siguen estando desprotegidos. Todos los d\u00edas hay secuestros de ni\u00f1os de la calle; las mafias los capturan para prostituirlos, para abusar sexualmente de ellos o incluso para vend\u00e9rselos a la insurgencia que los utilizar\u00e1n, a la postre, como ni\u00f1os soldados para luchar contra las tropas de la OTAN\u201d, afirma apenado el director del centro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta ONG se ha convertido en el refugio de m\u00e1s de 7.500 ni\u00f1os en todo el pa\u00eds. Una especie de comadrona a gran escala que les ofrece alternativas. \u201cLa mayor\u00eda de ni\u00f1os que acuden a nosotros pertenecen a familias muy pobres o son hu\u00e9rfanos\u2026 Aqu\u00ed les ayudamos a salir adelante. Estos ni\u00f1os tienen un potencial que pasa desapercibido al gobierno de Karzai y a los pa\u00edses occidentales; s\u00f3lo les tienes que dar la oportunidad de demostrarlo\u201d, confirma Yousef Mohammed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero en Afganist\u00e1n es dif\u00edcil que se te presente una segunda oportunidad. En un contexto tan hostil como \u00e9ste lo \u00fanico que importa es uno mismo y nadie se preocupa por el pr\u00f3jimo\u2026 Mientras, Azma y Shaid continuar\u00e1n recorriendo las polvorientas calles de la capital en busca de nuevos clientes a los que proteger de esp\u00edritus malignos. Un peque\u00f1o negocio. Un negocio que han montado dos ni\u00f1os de diez a\u00f1os a los que les espera un futuro m\u00e1s que incierto en un pa\u00eds en eterno conflicto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por&nbsp;Antonio Pampliega (R21)Los afganos pueden carecer de muchas cosas; pero esas mismas carencias les hacen agudizar su ingenio para poder salir adelante en un mundo demasiado hostil, quiz\u00e1s incluso despiadado y que no les da tregua en sus penurias. 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