{"id":848,"date":"2014-05-29T23:18:22","date_gmt":"2014-05-29T23:18:22","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazo.com\/content\/?p=848"},"modified":"2014-05-22T06:00:00","modified_gmt":"2014-05-22T06:00:00","slug":"la-guerra-de-paz-y-paz-las-victimas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazo.com\/content\/la-guerra-de-paz-y-paz-las-victimas\/","title":{"rendered":"La guerra de Paz y Paz: Las v\u00edctimas"},"content":{"rendered":"<p><strong><em><span style=\"color: #cb260a;\"><strong>Por:<\/strong> <\/span><\/em><span style=\"color: #808080;\"><strong><em><span style=\"color: #cb260a;\">Steven Dudley (<\/span><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #cb260a; text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/es.insightcrime.org\/tag\/justicia-guatemala\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"color: #cb260a; text-decoration: underline;\">InSight Crime<\/span><\/a><\/span><span style=\"color: #cb260a; text-decoration: underline;\">) \/\/ <\/span><\/span><\/em><\/strong><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong>Desde que asumi\u00f3 el cargo en 2010, la fiscal general de Guatemala, Claudia Paz y Paz, ha librado una guerra revolucionaria desde el interior de una de las instituciones m\u00e1s aquejadas del pa\u00eds. Paz y Paz ha presentado su nombre para un nuevo mandato de cuatro a\u00f1os, que podr\u00eda comenzar en mayo, pero sus enemigos son fuertes y quieren regresar al status quo. La segunda parte, de una investigaci\u00f3n de tres partes, explora c\u00f3mo sus intentos de procesar al exgeneral Efra\u00edn R\u00edos Montt por genocidio solidificaron a la oposici\u00f3n en su contra.<\/strong><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"background-color: #fffff2; float: right; margin: 10px 30px 10px 50px;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p><strong>SERIE: <em style=\"background-color: transparent;\"><span style=\"color: #808080;\">Guatemala :<br \/>La guerra de Paz y Paz <\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em style=\"background-color: transparent;\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"color: #808080;\"><strong><em><span style=\"color: #cb260a;\">Por: <\/span><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #cb260a; text-decoration: underline;\"><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/es.insightcrime.org\/tag\/justicia-guatemala\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"color: #cb260a; text-decoration: underline;\">InSight Crime<\/span><\/a><\/span><span style=\"color: #cb260a; text-decoration: underline;\"><\/span><\/span><\/em><\/strong><\/span><br \/><\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em style=\"background-color: transparent;\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"color: #808080;\"><strong><em><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #cb260a; text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #cb260a; text-decoration: underline;\">&nbsp;<\/span><\/span><\/span><\/em><\/strong><\/span><\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"index.php\/nacional\/item\/874-la-guerra-de-paz-y-paz-la-revoluci%C3%B3n\">La guerra de Paz y Paz: La revoluci\u00f3n<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><a target=\"_blank\" href=\"index.php\/nacional\/item\/875-la-guerra-de-paz-y-paz-las-v%C3%ADctimas\" rel=\"noopener noreferrer\">La guerra de Paz y Paz: Las v\u00edctimas<\/a><\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<h3><strong><span style=\"background-color: #ffff00;\">&nbsp;Serie 2\/3&nbsp; <\/span><\/strong><\/h3>\n<p>Desde el comienzo de su mandato, Paz y Paz siempre dijo que iba a abogar por las v\u00edctimas. En este sentido, Paz y Paz considera que existen dos grandes categor\u00edas: las mujeres y las v\u00edctimas de la guerra civil (1960-1996).<\/p>\n<p>Estad\u00edsticamente, Guatemala es uno de los peores lugares del mundo para ser mujer. Un informe de 2012, realizado por Small Arms Survey, afirma que el pa\u00eds tiene la tercera tasa m\u00e1s alta de feminicidios en el planeta . La trata de personas, a menudo de mujeres extranjeras, tambi\u00e9n es com\u00fan en Guatemala. El Departamento de Estado de Estados Unidos ha designado al pa\u00eds como un \u00abNivel 2\u00bb haciendo referencia a su importante papel en el \u00abtr\u00e1fico sexual y el trabajo forzado\u00bb.<\/p>\n<p>Para hacer frente a estas realidades alarmantes, la Corte Suprema de Justicia cre\u00f3 en 2010 un tribunal especial para tratar los feminicidios y otros cr\u00edmenes violentos contra las mujeres. En 2012, el Ministerio de Gobernaci\u00f3n y la Fiscal\u00eda General o el Ministerio P\u00fablico (MP), como se le conoce, crearon un grupo de trabajo conjunto para cr\u00edmenes contra las mujeres . Posteriormente, el MP agiliz\u00f3 el proceso, facilitando a las mujeres el acceso a toda la cadena judicial. Si una mujer es v\u00edctima de abuso, por ejemplo, debe ir a una sola oficina donde encontrar\u00e1 a un fiscal, un especialista forense, un trabajador social y un psic\u00f3logo. Tambi\u00e9n se estableci\u00f3 un tribunal especial para atender los casos de feminicidios las 24 horas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cuanto a las investigaciones, el MP comenz\u00f3 a separar los casos de abuso sexual. Por un lado se investigaban los casos en que las v\u00edctimas conoc\u00edan a sus agresores, y por el otro, los casos en los que no los conoc\u00edan. Aunque parezca obvio, esto fue algo nuevo para los investigadores guatemaltecos. Tambi\u00e9n comenzaron a usar pruebas de ADN con m\u00e1s frecuencia. El ADN hab\u00eda estado disponible durante a\u00f1os, pero bajo la nueva direcci\u00f3n del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), el tiempo necesario para procesar el ADN ha pasado de entre cuatro y siete meses a tan s\u00f3lo dos d\u00edas para algunos casos. Las nuevas t\u00e1cticas ayudaron recientemente a la fuerza de tarea conjunta a abrir un caso contra un grupo de agresores que robaban y violaban a muchas de sus v\u00edctimas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"background-color: #f7f7f7; width: 430px; height: 254px; float: left; margin-right: 35px; margin-bottom: 20px;\">\n<tbody>\n<tr style=\"background-color: #e3e3e3;\" valign=\"top\">\n<td style=\"background-color: #ededed;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img src=\"http:\/\/revistazo.com\/content\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Estudio_InsightCrime_Guatemala.jpg\" alt=\"images\" \/><\/p>\n<\/td>\n<td valign=\"top\">\n<h5><em style=\"background-color: transparent;\"><span style=\"color: #808080;\">&nbsp;<\/span><\/em><\/h5>\n<h5><em style=\"background-color: transparent;\"><span style=\"color: #808080;\">Este art\u00edculo hace parte de una serie sobre el sistema judicial de Guatemala.<\/span><\/em><\/h5>\n<hr \/>\n<p><em style=\"background-color: transparent;\"><span style=\"color: #808080;\"><strong>Guatemala :<\/strong><br \/><strong>La guerra de Paz y Paz<\/strong><br \/><\/span><\/em><\/p>\n<p><em style=\"background-color: transparent;\"><span style=\"color: #808080;\"><strong>Por :<\/strong> <span style=\"color: #808080;\"><strong>Steven Dudley (<\/strong><\/span><\/span><span style=\"color: #808080;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/es.insightcrime.org\/tag\/justicia-guatemala\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"color: #808080; text-decoration: underline;\">InSightCrime<\/span><\/a><\/span><\/strong><\/span><span style=\"color: #808080;\"><strong>)<\/strong><br \/><\/span><\/em><\/p>\n<h5><span style=\"background-color: #ffff99;\"><em style=\"background-color: transparent;\">&nbsp;Descargue articulos en pdf&nbsp;<a href=\"http:\/\/es.insightcrime.org\/la-guerra-de-paz-y-paz\/Guatemala-la-guerra-de-paz-y-paz.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #cb260a; text-decoration: underline;\"><strong><span style=\"color: #cb260a; text-decoration: underline; background-color: #ffff99;\">aqu\u00ed&nbsp;<\/span><\/strong><\/span><\/span><\/a><\/em><\/span><\/h5>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>La aproximaci\u00f3n forense es cr\u00edtica en la justicia guatemalteca. En el pasado, la mayor\u00eda de los casos se basaban en el testimonio de los testigos presenciales. Adem\u00e1s de ser una forma muy poco confiable de procesar a los criminales, los testigos son f\u00e1cilmente coaccionados y pueden ser manipulados, especialmente en un lugar como Guatemala. Por otro lado, el gobierno todav\u00eda tiene que crear un programa confiable de protecci\u00f3n de testigos. Estudios forenses, como los que ha fundado Paz y Paz, son tambi\u00e9n un instrumento pol\u00edtico muy poderoso. En Guatemala, todo es conspiraci\u00f3n hasta que se demuestre lo contrario. Y este esp\u00edritu a menudo influye en c\u00f3mo se planifican y cometen los cr\u00edmenes (Vea el caso Rosenberg en la Parte I -La revoluci\u00f3n). Personal de inteligencia militar, tanto retirado como activo, tambi\u00e9n es especialista en maipular la escena del crimen y en inventar testigos. Este fue el caso del asesinato del obispo Juan Gerardi.<\/p>\n<p>Gerardi dirig\u00eda a un equipo de investigadores en el Arzobispado, equipo del cual Paz y Paz fue miembro en los a\u00f1os noventa. En 1998, el equipo produjo el informe de Recuperaci\u00f3n de la Memoria Hist\u00f3rica o REMHI, desatando una batalla por el control del relato sobre la guerra que contin\u00faa vigente hasta la fecha. El informe narra detalladamente los medios por los cuales el aparato de inteligencia del ej\u00e9rcito se\u00f1al\u00f3 a una amplia parte de la poblaci\u00f3n que consideraba como el enemigo, a trav\u00e9s del uso de vigilancia sistem\u00e1tica, persecuci\u00f3n, tortura y, frecuentemente, ejecuci\u00f3n. Tambi\u00e9n replante\u00f3 la historia de Guatemala, poniendo a las \u00e9lites econ\u00f3micas en el centro de las problem\u00e1ticas del pa\u00eds, culp\u00e1ndolos de preparar el terreno para la guerra, y acus\u00e1ndolos de formar alianzas con los militares para \u00abdestruir violentamente\u00bb a la oposici\u00f3n. Por \u00faltimo, dijo que las acciones de los militares ten\u00edan en algunos casos \u00abcaracter\u00edsticas genocidas\u00bb, y culp\u00f3 a los militares del 90 por ciento de los abusos a los Derechos Humanos durante la guerra.<\/p>\n<p>Gerardi fue asesinado dos d\u00edas despu\u00e9s de la presentaci\u00f3n del informe de REMHI. Primero, el asesinato fue atribuido a un desafortunado romance y despu\u00e9s a un perro. Posteriormente, las autoridades condenaron a dos miembros de los servicios de inteligencia militar, uno de los cuales sigue desempe\u00f1ando un papel importante en el mundo del hampa guatemalteco desde la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>El desarrollo y la profesionalizaci\u00f3n de la parte forense del MP ha permitido a Paz y Paz acabar con la especulaci\u00f3n que giraba en torno a algunos casos, y restaurar un poco de confianza en el sistema judicial, en conjunto. Al parecer, no todo es un tortuoso plan para destruir a un rival pol\u00edtico o para silenciar a un enemigo. Quiz\u00e1s, tambi\u00e9n ha disminuido el uso de casos \u201cfabricados\u201d, lo que podr\u00eda inclinar la balanza de poder en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Dada su importancia reci\u00e9n descubierta, el control del laboratorio forense, conocido por su acr\u00f3nimo INACIF, se ha vuelto casi tan importante como el propio MP, y las batallas por ese control han involucrado a las altas esferas del poder. De repente, pareciera que la \u00e9lite aqu\u00ed -ya sea de origen econ\u00f3mico, pol\u00edtico o militar- ya no puede construir un relato que se adapte a sus intereses, y esto los aterroriza.<\/p>\n<p>\u00abEl sistema pol\u00edtico tiene un combustible\u00bb, explic\u00f3 a InSight Crime uno de los que ha sido miembro desde hace mucho tiempo del equipo de Paz y Paz. \u00abY ese combustible se llama impunidad. Y cuando ese combustible se acaba, entonces el motor falla\u00bb.<\/p>\n<p>El enfoque en las v\u00edctimas empuja el p\u00e9ndulo m\u00e1s en esta direcci\u00f3n. Fue un giro para un sistema judicial que tradicionalmente hab\u00eda protegido los intereses de los ricos y de los poderosos. Y es una posici\u00f3n que, sin que nadie se sorprenda, ha metido a Paz y Paz en un buen l\u00edo pol\u00edtico que amenaza con acabar prematuramente su revoluci\u00f3n institucional. En ninguna parte es esto m\u00e1s claro que en los casos que involucran a su segunda gran categor\u00eda de v\u00edctimas: las que sufrieron durante la guerra.<\/p>\n<h3><strong>El caso de R\u00edos Montt<\/strong><\/h3>\n<p>Paz y Paz insiste en que no fue su idea impulsar los casos contra exmilitares, y se apresura en se\u00f1alar que no es la primera en llevar estos casos a un juicio. De hecho, la mayor\u00eda de los casos que se han llevado bajo la direcci\u00f3n de Paz y Paz ya hab\u00edan comenzado bajo la direcci\u00f3n de fiscales generales anteriores, y varios de ellos ya hab\u00edan concluido antes de que se uniera al MP.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, ciertos acontecimientos abrieron el camino para revivir los casos, argumenta. Para comenzar, en una decisi\u00f3n de 2007, la Corte de Constitucionalidad declar\u00f3 que los casos de desapariciones forzadas no ten\u00edan estatuto de limitaciones . En 2011, el gobierno de \u00c1lvaro Colom abri\u00f3 el 94 por ciento de los archivos militares a los investigadores. El gobierno tambi\u00e9n abri\u00f3 antiguos archivos policiales. Ambos archivos son el tipo de documentos internos que necesitaban los investigadores para demostrar una cierta \u00abintencionalidad\u00bb y una forma sistematizada de represi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abSiempre a lo que ten\u00edamos acceso era la parte de las v\u00edctimas\u00bb, dijo Paz y Paz a InSight Crime. \u00abY el archivo lo que es, lo que ocurri\u00f3 desde los perpetradores\u00bb.<\/p>\n<p>Por su parte, la Corte Interamericana de Derechos Humanos comenz\u00f3 a obligar al Estado a pronunciarse sobre estos casos, poniendo un freno al uso de la t\u00e1ctica legal que desde hac\u00eda mucho tiempo aplicaban los ex oficiales militares para evitar ser enjuiciados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este tipo de orden judicial es conocida como \u00abrecurso de amparo\u00bb en Guatemala. Como describe un reciente informe de International Crisis Group , el amparo es una herramienta legal sagrada en el pa\u00eds, pero ha sido utilizada en muchas oportunidades para retrasar y enredar procesos judiciales, especialmente en casos que involucran a exmilitares y a acusados de narcotr\u00e1fico. No hay l\u00edmite al n\u00famero de amparos que se pueden presentar, y los jueces, en vez de desecharlos inmediatamente, a menudo escuchan los argumentos y retrasan voluntariamente los procesos.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, Paz y Paz ten\u00eda fuertes conexiones con los casos antes de que trabajara en el MP, lo que parec\u00eda influenciar sus propias acciones, una vez estuvo en el poder. Adem\u00e1s de su trabajo como investigadora para REMHI, Paz y Paz tambi\u00e9n hab\u00eda trabajado con la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso \u201cDos Erres\u201d, en 20011, lo que llev\u00f3 a que cuatro exmilitares fueran condenados a m\u00e1s de 6.000 a\u00f1os combinados en prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s de Paz y Paz en estos casos fue m\u00e1s all\u00e1 de lo profesional. Su t\u00eda, el esposo de su t\u00eda y tres primos de esa misma familia se hab\u00edan desempe\u00f1ado en diferentes actividades en el Ej\u00e9rcito Guerrillero de los Pobres (EGP), un grupo guerrillero que fue fundado por un abogado y se volvi\u00f3 formidable al noroeste. Paz y Paz, que es una persona sumamente reservada, no habla en p\u00fablico sobre su familia, y nunca ha sido conectada con el grupo de ninguna manera. Pero cuando se convirti\u00f3 en fiscal general, los grupos de Derechos Humanos vieron su oportunidad y presionaron para la reanudaci\u00f3n de los juicios, especialmente el que acusaba al general Efra\u00edn R\u00edos Montt, y a su jefe de inteligencia militar de la \u00e9poca, Jos\u00e9 Mauricio Rodr\u00edguez S\u00e1nchez, de genocidio.<\/p>\n<p>El caso en contra del exgeneral R\u00edos Montt llevaba consigo una cantidad incre\u00edble de carga emocional, hist\u00f3rica y pol\u00edtica. Aunque el gobierno de Guatemala hab\u00eda firmado un acuerdo de paz con las diferentes facciones guerrilleras en 1996, el proceso de paz se llev\u00f3 a cabo s\u00f3lo parcialmente, y la divisi\u00f3n ideol\u00f3gica entre las partes nunca se super\u00f3. Un refer\u00e9ndum constitucional en 1999, dise\u00f1ado para implementar los acuerdos, fall\u00f3 en medio de la apat\u00eda generalizada, la abstenci\u00f3n y el desinter\u00e9s pol\u00edtico. A diferencia de El Salvador, donde la organizaci\u00f3n paraguas de la guerrilla form\u00f3 un fuerte partido pol\u00edtico y, a partir de mediados de marzo, el partido ha ganado dos elecciones presidenciales consecutivas, la coalici\u00f3n guerrillera guatemalteca se fractur\u00f3, y luego se desintegr\u00f3.<\/p>\n<p>Hubo algunas victorias para los guerrilleros y para los sectores m\u00e1s progresistas de la sociedad guatemalteca. El ej\u00e9rcito se redujo a un tercio de su tama\u00f1o original, y la antigua fuerza policial se disolvi\u00f3. En los a\u00f1os siguientes, sin embargo, estos pasos aparentemente positivos generaron todav\u00eda m\u00e1s problemas. Gran parte de los antiguos miembros de la inteligencia militar se volvieron parte del mundo del hampa, y las pr\u00e1cticas corruptas llegaron a caracterizar a la clase pol\u00edtica y econ\u00f3mica del pa\u00eds. Los conflictos agrarios persistieron, ya que la tenencia de la tierra continu\u00f3 pr\u00e1cticamente igual. El crimen aument\u00f3 exponencialmente a medida que toda una generaci\u00f3n, en la que muchos hab\u00edan sido desplazados por la guerra, luchaban por adaptarse a un entorno nuevo y mucho m\u00e1s urbano.<\/p>\n<p>Las l\u00edneas de batalla de la posguerra se han elaborado en torno a qui\u00e9n va a escribir la historia del conflicto. En este sentido, una de las pocas piezas duraderas del acuerdo fue el informe de seguimiento escrito por la Comisi\u00f3n de Esclaraci\u00f3n Hist\u00f3rica (CEH). A diferencia del informe de REMHI, la comisi\u00f3n dirigida por las Naciones Unidas no ten\u00eda la orden de dar nombres. Pero hizo cr\u00f3nicas de miles de abusos, torturas, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones y otros actos de barbarie durante la guerra, el 93 por ciento de los cuales son atribuido al Estado.<\/p>\n<p>M\u00e1s contundente todav\u00eda fue que la CEH calificara a estas atrocidades como \u00abactos de genocidio\u00bb contra los pueblos mayas. Como escribi\u00f3 la comisi\u00f3n: \u00abla violencia fue dirigida fundamentalmente desde el Estado, en contra de los excluidos, los pobres y, sobre todo, la poblaci\u00f3n maya, as\u00ed como en contra de los que luchaban a favor de la justicia y de una mayor igualdad social\u00bb.<\/p>\n<p>Estas tres palabras -\u00abactos de genocidio\u00bb- podr\u00edan ayudar a formar el n\u00facleo del caso en contra de R\u00edos Montt. Por una ley tras el acuerdo de paz, los antiguos cuerpos de seguridad y la guerrilla pod\u00edan ser procesados por \u00abgenocidio, tortura y desaparici\u00f3n forzada\u00bb, as\u00ed como por violaciones \u00abde conformidad con el derecho interno o los tratados internacionales ratificados por Guatemala\u201d. Si bien la ley abri\u00f3 el camino para que los fiscales optaran por la condena de genocidio, tambi\u00e9n abri\u00f3 el camino para tomar una posici\u00f3n menos radical sobre la posibilidad de enjuiciar al general por enormes violaciones a los Derechos Humanos o, simplemente, por cr\u00edmenes de lesa humanidad.<\/p>\n<p>Las consecuencias no s\u00f3lo fueron sem\u00e1nticas. El genocidio, como lo mostraron los casos relativos a la Alemania nazi, y posteriormente a Ruanda, pod\u00eda ser utilizado como medio para perseguir no s\u00f3lo a los autores de los cr\u00edmenes, sino tambi\u00e9n a sus c\u00f3mplices. Para Guatemala, esto significaba que las \u00e9lites del pa\u00eds -que hab\u00edan participado activamente en el gobierno de R\u00edos Montt, entre 1982 y 1983, cuando presuntamente ocurrieron los \u00abactos de genocidio\u00bb- posiblementa tambi\u00e9n pod\u00edan ser investigadas y judicializadas.<\/p>\n<p>Algunas de estas \u00e9lites hab\u00edan formado parte del consejo de gobierno de R\u00edos Montt. Otras hab\u00edan proporcionado apoyo financiero y log\u00edstico al ej\u00e9rcito. Plaza P\u00fablica posteriormente relat\u00f3 de forma detallada estas conexiones, en un art\u00edculo que se asemejaba tanto a una acusaci\u00f3n como a un informe de investigaci\u00f3n. (El art\u00edculo apareci\u00f3 despu\u00e9s de que el juicio finalizara, pero al menos un prominente hombre de negocios dijo a InSight Crime que cre\u00eda que el autor, el entonces editor de Plaza P\u00fablica, Mart\u00edn Rodr\u00edguez, hab\u00eda conseguido su informaci\u00f3n del MP, una prueba, dijo, de que el MP cre\u00eda que las \u00e9lites eran las siguientes en la lista de acusados).<\/p>\n<p>\u00abEsto no fue el juicio de un general\u00bb, dijo a InSight Crime el exministro del Interior, Carlos Menocal. \u00abSe trata del juicio del sistema de un pa\u00eds cuyos sectores tradicionales, poderes econ\u00f3micos lo apoyaron, lo financiaron\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Convicci\u00f3n, absoluci\u00f3n y confusi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Dentro del MP, la estrategia para perseguir a R\u00edos Montt por genocidio gener\u00f3 mucho malestar entre el muy unido equipo de Paz y Paz, y algunos de ellos trataron de disuadir a la Fiscal\u00eda General para avanzar en el caso, bajo esta controversial pretensi\u00f3n. En las discusiones internas, algunos argumentaron que los \u00abactos de genocidio\u00bb eran una manera de mantener el caso alejado de los casos de Ruanda y Alemania por parte de las Naciones Unidas. Las masivas violaciones a los Derechos Humanos fueron suficientes para enviar el mensaje de que se hab\u00eda hecho justicia, dijeron. Pero Paz y Paz dijo que los \u00abactos de genocidio\u00bb y \u00abgenocidio\u00bb representaban la misma cosa, e hizo referencia al propio c\u00f3digo legal de Guatemala como refuerzo para su argumento.<\/p>\n<p>\u00abNo conozco porque la comisi\u00f3n puso \u2018actos de genocidio\u2019 pero me imagino que entre los te\u00f3ricos hay una discusi\u00f3n si se que querr\u00eda exterminar a todos o, en cierto momento en cierto lugar, a una parte de [ellos]\u00bb, explic\u00f3 a InSight Crime. \u00abPero como el tipo penal (guatemalteco) habla &#8216;en parte o en todo\u2019 igual encajan en la figura t\u00edpica \u2018actos\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Al principio, la estrategia parec\u00eda funcionar. El juicio en s\u00ed -que comenz\u00f3 en marzo de 2013- fue bastante unilateral, seg\u00fan un reporte de International Crisis Group . El MP present\u00f3 decenas de testigos, entre ellos numerosas v\u00edctimas, quienes relataron sus tragedias personales con horrible detalle. Paz y Paz tambi\u00e9n utiliz\u00f3 ADN, pruebas bal\u00edsticas, as\u00ed como testimonios de expertos antrop\u00f3logos forenses, entre otros. La defensa, por su parte, present\u00f3 s\u00f3lo nueve testigos, y apenas contradijo la afirmaci\u00f3n central del caso de la fiscal\u00eda: que el ej\u00e9rcito destruy\u00f3 intencionalmente a pueblos ind\u00edgenas enteros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, ya estaba en marcha la campa\u00f1a publicitaria para frustrar el proceso. Con el genocidio sobre la mesa, la \u00e9lite tradicional del pa\u00eds se ali\u00f3 con exmilitares en un esfuerzo por frustrar cualquier posible veredicto de culpabilidad. A mediados de abril, a medio camino de haber comenzado las audiencias p\u00fablicas, un grupo moderado de las \u00e9lites pol\u00edticas e intelectuales emiti\u00f3 un anuncio pagado , que describ\u00eda las posibles consecuencias de una condena por \u00abgenocidio\u00bb en los niveles legales, sociales y pol\u00edticos. El anuncio fue firmado por dos exvicepresidentes, entre ellos Eduardo Stein, y seis exministros del gabinete.<\/p>\n<p>\u00abLa acusaci\u00f3n por genocidio contra exfuncionarios del ej\u00e9rcito de Guatemala constituye una acusaci\u00f3n no s\u00f3lo contra aquellos funcionarios o contra el ej\u00e9rcito, sino contra el Estado de Guatemala en su totalidad\u00bb, escribieron. \u00ab[\u00c9sta] tiene peligrosas implicaciones para nuestro pa\u00eds, incluyendo el empeoramiento de la polarizaci\u00f3n social y pol\u00edtica, y la reversi\u00f3n de las ganancias ya obtenidas por los acuerdos de paz\u00bb.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, la acusaci\u00f3n tuvo sus contratiempos, incluyendo el dram\u00e1tico testimonio de un exsoldado que afirm\u00f3 haber visto el presidente P\u00e9rez Molina (cuando era un coronel del ej\u00e9rcito) a la vista de una masacre. Paz y Paz y su equipo insisten en que el testigo no hab\u00eda dicho eso durante los preparativos previos al juicio y que les hab\u00eda tomado por sorpresa, al igual que al resto del pa\u00eds. El presidente, por supuesto, estaba furioso, y neg\u00f3 con vehemencia la denuncia.<\/p>\n<p>\u00abEs un testimonio falso, que no corresponde a la realidad de los hechos\u00bb, dijo el presidente a InSight Crime en una declaraci\u00f3n escrita.<\/p>\n<p>M\u00e1s importante, desde el punto de vista legal, fue la decisi\u00f3n del 19 de abril tomada por la juez Iris Yassm\u00edn Barrios \u2013quien presid\u00eda el tribunal de tres jueces de \u00abalto impacto\u00bb que estaba decidiendo el caso- para continuar el juicio, incluso despu\u00e9s de la abrupta salida de los abogados de R\u00edos Montt del palacio de justicia, en protesta por una de las decisiones de procedimiento de Barrios.<\/p>\n<p>Barrios misma hab\u00eda sufrido las guerras. Hab\u00eda enfrentado amenazas cuando hab\u00eda presidido el caso del asesinato de Monse\u00f1or Gerardi, lo que incluy\u00f3 sobrevivir a una explosi\u00f3n de una granada en su patio. Lo que parec\u00eda un tecnicismo en el momento -especialmente teniendo en cuenta la t\u00e1ctica a menudo utilizada, de estancar estos procesos a trav\u00e9s de amparos, cambios de \u00faltimo minuto y renuncias de equipos legales- se convertir\u00eda en la pieza central de una apelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El 10 de mayo de 2013, el tribunal de tres jueces declar\u00f3 culpable a R\u00edos Montt y lo conden\u00f3 a 50 a\u00f1os de c\u00e1rcel por genocidio y a otros 30 por cr\u00edmenes de lesa humanidad; absolvi\u00f3 a su jefe de inteligencia de ambos cargos. Mientras el pa\u00eds estall\u00f3 en un juego cargado pol\u00edtica y emocionalmente de recriminaci\u00f3n mutua, Paz y Paz fue estoica. Se hizo justicia, al parecer ella coment\u00f3.<\/p>\n<p>R\u00edos Montt, sin embargo, pas\u00f3 dos noches en la c\u00e1rcel y luego fue puesto en libertad, mientras el caso era apelado. Diez d\u00edas despu\u00e9s de la sentencia condenatoria inicial, el Tribunal Constitucional revoc\u00f3 la hist\u00f3rica decisi\u00f3n, declarando lo que fue efectivamente una anulaci\u00f3n del juicio, desde el momento en el que Barrios hab\u00eda seguido el proceso el 19 de abril, tras la salida del equipo de abogados de R\u00edos Montt, ocurrida un d\u00eda antes. Las perspectivas de un retorno a los tribunales parecen escasas. Los tres jueces se han recusado a s\u00ed mismos. Muchos de los testigos est\u00e1n de vuelta en sus pueblos.<\/p>\n<p>El equipo principal de Paz y Paz estuvo devastado. La interpretaci\u00f3n desde diversos espacios es que el MP presion\u00f3 demasiado hacia el genocidio. Pero cuando se le pregunt\u00f3 sobre su estrategia, Paz y Paz se mantuvo firme, volviendo a uno de los pilares de su filosof\u00eda.<\/p>\n<p>\u00abHay una parte que es la parte humana\u00bb, dijo a InSight Crime. \u00abCreo que para todos era muy importante que las mujeres sobre todo las sobrevivientes, todos -hombres sobrevivientes pero las mujeres sobrevivientes tambi\u00e9n- superaran (imaginamos) cuantas barreras para viajar desde all\u00e1 y venir aqu\u00ed, al palacio de justicia, al espacio m\u00e1s importante que es donde se celebran las vistas de la corte suprema, donde se estaban llevando a cabo el juicio y dijeran frente al perpetrador \u201cUd. a m\u00ed me hizo tal y tal y tal\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Incluso narran actos de violencia sexual. Yo creo que eso es algo muy importante socialmente, muy importante, y lo hicieron en su idioma\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Reconocimiento internacional, rencor interno<\/strong><\/h3>\n<p>El caso de R\u00edos Montt le dio m\u00e1s fama internacional a Paz y Paz. Ella ya hab\u00eda sido nombrada en 2012, por el columnista de la revista Forbes, como una de las \u00ab5 mujeres m\u00e1s poderosas que est\u00e1n cambiando el mundo en la pol\u00edtica y las pol\u00edticas p\u00fablicas\u00bb. Tras el juicio por genocidio, ella fue perfilada en numerosos medios de comunicaci\u00f3n internacionales. Gan\u00f3 varios premios y fue nominada al Premio Nobel de la Paz. Fue invitada a hablar en todo el mundo. (La juez Barrios tambi\u00e9n gan\u00f3 elogios, incluso del gobierno de Estados Unidos, que le otorg\u00f3 el premio \u00abMujer del Coraje\u00bb este a\u00f1o, en presencia de la primera dama Michelle Obama.)<\/p>\n<p>Ir\u00f3nicamente en Guatemala, el caso pudo haber cerrado el destino de Paz y Paz en el MP. En febrero, un hombre de negocios y abogado, Ricardo Sagastume, quien apropiadamente sol\u00eda dirigir el colegio de abogados, y quien una vez se hab\u00eda presentado como candidato a la presidencia por el partido pol\u00edtico fundado por exmilitares, interpuso un recurso de amparo ante la Corte de Constitucionalidad alegando que el Congreso no hab\u00eda abierto el proceso de selecci\u00f3n para el puesto de fiscal general para todos los candidatos en \u00absu debido momento\u00bb, que en sus cuentas era de mayo de este a\u00f1o, seis meses antes de los cuatro a\u00f1os que ordena la Constituci\u00f3n. Para los expertos legales, el amparo parec\u00eda fr\u00edvolo, incluso irresponsable. Pero la l\u00f3gica parece ser menos importante que el poder en el sistema judicial de Guatemala.<\/p>\n<p>Para Paz y Paz, todo s\u00f3lo empeor\u00f3. En el per\u00edodo previo a la decisi\u00f3n de la Corte de Constitucionalidad sobre el amparo de Segastume, la revista Contrapoder public\u00f3 extractos de un libro en el que se le hab\u00eda pedido a Paz y Paz nombrar a aquellos \u00abque estaban protegiendo la impunidad\u00bb. En un raro desliz, ella nombr\u00f3 a AVEMILGUA, un grupo de ala derecha de ex oficiales militares y CACIF, la asociaci\u00f3n empresarial m\u00e1s poderosa del pa\u00eds. Tambi\u00e9n cit\u00f3 el famoso anuncio pagado, firmado por los exvicepresidentes y exmiembros del gabinete como prueba de qui\u00e9nes eran y c\u00f3mo estaban conectados con los tradicionales agentes del poder pol\u00edtico. Las declaraciones reforzaron lo que sus enemigos hab\u00edan estado diciendo acerca de ella: que hab\u00eda tomado su agenda pol\u00edtica \u00abizquierdista\u00bb para el MP.<\/p>\n<p>Cinco d\u00edas m\u00e1s tarde, la Corte de Constitucionalidad, citando un tecnicismo, dijo que el per\u00edodo de Paz y Paz deb\u00eda terminar en mayo, no en diciembre como lo ordena la Constituci\u00f3n. La decisi\u00f3n fue un\u00e1nime.<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n del tribunal fue ampliamente criticada. Grupos de Derechos Humanos, dentro y fuera de Guatemala, la criticaron. En una carta , el Parlamento Europeo llam\u00f3 a la decisi\u00f3n del tribunal \u00abarbitraria\u00bb y algo que \u00abpone en peligro el Estado de derecho\u00bb. El embajador de Estados Unidos, Arnold Chac\u00f3n, dijo en un comunicado que la Embajada de Estados Unidos estaba estudiando el fallo.<\/p>\n<p>\u00abEs un privilegio para mi gobierno contar con un socio como la Dra. Paz y Paz\u00bb, agreg\u00f3.<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n tambi\u00e9n desat\u00f3 una reacci\u00f3n por el puesto de la Fiscal\u00eda General, que ser\u00e1 ocupado en mayo. Un n\u00famero de candidatos inmediatamente present\u00f3 sus nombres. Y despu\u00e9s de considerar dejar el gobierno, Paz y Paz decidi\u00f3 intentar un segundo mandato.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><span class=\"gkColor-6\" style=\"color: #ffffff;\"><span class=\"gkColor-1\">Cortesia de InSight Crime. Vea la serie completa <strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"http:\/\/es.insightcrime.org\/tag\/justicia-guatemala\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"color: #ffffff; text-decoration: underline;\">aqu\u00ed.<\/span><\/a><\/span><\/strong><\/span><\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Steven Dudley (InSight Crime) \/\/ Desde que asumi\u00f3 el cargo en 2010, la fiscal general de Guatemala, Claudia Paz y Paz, ha librado una guerra revolucionaria desde el interior de una de las instituciones m\u00e1s aquejadas del pa\u00eds. Paz y Paz ha presentado su nombre para un nuevo mandato de cuatro a\u00f1os, que podr\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5865,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[32],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/848"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=848"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/848\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5865"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=848"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=848"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=848"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}