{"id":87,"date":"2011-11-29T06:00:00","date_gmt":"2011-11-29T06:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazo.com\/content\/?p=87"},"modified":"2011-11-29T06:00:00","modified_gmt":"2011-11-29T06:00:00","slug":"incontrolables-las-violaciones-laborales-en-las-companias-de-seguridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazo.com\/content\/incontrolables-las-violaciones-laborales-en-las-companias-de-seguridad\/","title":{"rendered":"Incontrolables las violaciones laborales en las compa\u00f1\u00edas de seguridad"},"content":{"rendered":"<p>Eran las cuatro con cuarenta minutos de la madrugada del viernes 18 de noviembre y sobre Tegucigalpa ca\u00eda un pertinaz aguacero.&nbsp;&nbsp; En el supermercado La Colonia del bulevar&nbsp; La Hacienda, un guardia de seguridad,&nbsp; obligado por su patrono a permanecer en la intemperie durante las 24 horas de su jornada laboral, sinti\u00f3 su cuerpo agobiado y decidi\u00f3 sentarse a descansar. No se imagin\u00f3, que esa ser\u00eda la causa de su despido.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Se trata de Santiago David Gonzales, un hombre sencillo, que por falta de oportunidades educativas, no tuvo m\u00e1s instrucci\u00f3n, que en el uso de las armas, prest\u00f3 su servicio militar y luego se incorpor\u00f3 a trabajar en la empresa de seguridad&nbsp; privada del Aguan (ESPA), de donde fue despedido, el pasado 23 de noviembre, sin el correspondiente pago de prestaciones laborales.<\/p>\n<p>Para hacer prevalecer su derecho,&nbsp; el guardia acudi\u00f3 a la Secretar\u00eda del Trabajo y el departamento de conciliaci\u00f3n cit\u00f3 al propietario de la&nbsp; compa\u00f1\u00eda.&nbsp; La audiencia se realizar\u00eda a las once de la ma\u00f1ana del martes 28 de noviembre, pero el empresario no se present\u00f3.<\/p>\n<p>La empresa de seguridad es propiedad de Luis Armando Z\u00fa\u00f1iga Elvir,&nbsp; ex comisionado de la polic\u00eda nacional, quien nuevamente fue citado para el mi\u00e9rcoles siete de diciembre.<\/p>\n<p><b>Vigilante asegura que su patrono le niega sus derechos <\/b><\/p>\n<p>\u201cAhorita vengo saliendo de la oficina y el gerente me dijo que el calculo que me hicieron en el Ministerio es una hoja falsa, ah\u00ed sacaron una hoja que hicieron ellos y dicen que solo tengo derecho a 10 mil lempiras\u201d,&nbsp; expres\u00f3 el pasado 24 de noviembre, el guardia de seguridad.<\/p>\n<p>De acuerdo al c\u00e1lculo de prestaciones&nbsp; realizado en la Secretar\u00eda del Trabajo, al vigilante le corresponden 70 mil lempiras de prestaciones, que incluye el reajuste al salario m\u00ednimo, pues la compa\u00f1\u00eda de seguridad solo le pagaba 5,500 lempiras. Cabe mencionar, que&nbsp; al hacer el c\u00e1lculo, el inspector del trabajo no incluy\u00f3&nbsp; el pago de horas extras.<\/p>\n<p>Aunque el C\u00f3digo del Trabajo en su art\u00edculo 322 establece un m\u00e1ximo de ocho horas como jornada laboral, las empresas de seguridad hicieron costumbre los turnos de 24 horas continuas, situaci\u00f3n que adem\u00e1s de violentar la legislaci\u00f3n nacional y los convenios internacionales, atenta contra la vida de los trabajadores.A pesar que la Secretar\u00eda del Trabajo registra innumerables denuncias por violaci\u00f3n a los derechos laborales de parte de las compa\u00f1\u00edas de seguridad, hasta hoy no se vislumbra voluntad&nbsp; en los funcionarios del Estado para la aplicaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas que permitan&nbsp; la protecci\u00f3n de los trabajadores.&nbsp;<\/p>\n<p>Es importante decir que muchas de las empresas de seguridad acusadas de&nbsp; violentar los derechos laborales, mantienen millonarios contratos por la prestaci\u00f3n de servicios con las instituciones del gobierno. De esta forma el Estado se vuelve c\u00f3mplice de los atropellos cometidos.<\/p>\n<p><b>Audiencia de descargo y despido<\/b><\/p>\n<p>\u201cEl 18, yo puse unos cartones donde hab\u00eda una poza de agua porque andaba mojados los pies, mi compa\u00f1ero se sent\u00f3 en una cajilla y yo puse un cartoncito encima del sanitario&nbsp; y me sent\u00e9. Cuando lleg\u00f3 el jefe de operaciones que se llama Alexis, yo extend\u00ed el paraguas y sal\u00ed a encontrarlo, entonces me dijo: \u00bfest\u00e1n dormidos? \u2013No se\u00f1or le dije- \u00bfest\u00e1s murmurando me dijo?&nbsp; -no se\u00f1or solo le estoy dando una explicaci\u00f3n\u201d, expres\u00f3 el guardia afectado.<\/p>\n<p>Inform\u00f3 que debido a la inseguridad de la zona y a la falta de protecci\u00f3n,&nbsp; acostumbraba protegerse en el pasillo, situaci\u00f3n que no era del agrado de su jefe inmediato.<\/p>\n<p>\u201cYo le dije a \u00e9l: me escondo porque enfrentando el pecho en la calle arriesgo la vida. Una, porque la colonia no tiene ni una cadena ni muro&nbsp; y la gente me aconseja que no permanezca en la calle porque no porto ning\u00fan chaleco antibalas ni un arma que realmente me responda. Esta 38 me la llevan y por eso yo me escondo, por eso me meto a este pasillo\u201d, dijo el vigilante, en relat\u00f3 de la conversaci\u00f3n sostenida con su jefe inmediato.<\/p>\n<p>Asegur\u00f3 que&nbsp; el despido se origin\u00f3 cuando el supervisor se neg\u00f3 a firmarle el libro de novedades. \u201cSierra f\u00edrmeme el libro por favor porque&nbsp; si usted no me firma yo le voy a poner&nbsp; la hora en que usted pas\u00f3 &#8211; no, que te firme el otro supervisor. \u2013 Y como yo le dije: usted es el encargado de los dem\u00e1s supervisores y yo le voy a poner la hora, por eso me llam\u00f3 a una audiencia de descargo\u201d, afirm\u00f3 el vigilante afectado.<\/p>\n<p>El guardia de seguridad fue despedido un d\u00eda despu\u00e9s de haberse realizado la audiencia de descargo y&nbsp; luego de haber entregado los utensilios que la compa\u00f1\u00eda le asign\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eran las cuatro con cuarenta minutos de la madrugada del viernes 18 de noviembre y sobre Tegucigalpa ca\u00eda un pertinaz aguacero.&nbsp;&nbsp; En el supermercado La Colonia del bulevar&nbsp; La Hacienda, un guardia de seguridad,&nbsp; obligado por su patrono a permanecer en la intemperie durante las 24 horas de su jornada laboral, sinti\u00f3 su cuerpo agobiado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[32],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}