{"id":886,"date":"2014-09-10T16:02:13","date_gmt":"2014-09-10T16:02:13","guid":{"rendered":"http:\/\/revistazo.com\/content\/?p=886"},"modified":"2014-09-10T16:02:13","modified_gmt":"2014-09-10T16:02:13","slug":"triple-h-septembrina-himno-hondurenidad-hermandad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistazo.com\/content\/triple-h-septembrina-himno-hondurenidad-hermandad\/","title":{"rendered":"Triple H septembrina: himno, hondure\u00f1idad, hermandad"},"content":{"rendered":"<p>\u201cMas de todos narrar fuera gran pena, y el vasto asunto a suspender me exhorta decir que a veces la verdad no llena\u201d, (La divina comedia de Dante Alighieri, Infierno, Canto IV).<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Recientemente el patriotismo catracho y la historicidad nacional fueron virtualmente lacerados, socavados, tras la singular propuesta de la diputada del PAC, Marlene Alvarado, de cambiar la letra de la s\u00e9ptima estrofa del a\u00f1ejo himno nacional de Honduras. La idea peculiar de la diputada plantea eliminar de tajo la palabra \u201cmuerte\u201d en dicha secci\u00f3n, o bien, de plano cambiar la estrofa entera. Se establecer\u00eda concurso para replantear el himno y coartar estas secciones negativas y pesimistas. Como dice el encabezado de Alighieri, tal parece que la po\u00e9tica letra de Augusto C. Coello (que data de hace una centuria) no es hoy \u201cuna verdad que llena\u201d que m\u00e1s bien es \u201cgran pena\u201d.<\/p>\n<p>La verdad tirana en Honduras es que la delincuencia y la violencia en general han hecho cuartel en esta naci\u00f3n. Con alrededor de 80 homicidios por cada 100,000 habitantes, Honduras pulula entre las naciones m\u00e1s violentas del mundo y espec\u00edficamente San Pedro Sula como una de las ciudades con m\u00e1s homicidios en el orbe. Vaya que el \u201cser\u00e1n muchos Honduras tus muertos\u201d es una realidad concreta.<\/p>\n<p>Ahora bien, es claro que la intenci\u00f3n contextual de Augusto C. Coello fue establecer un sentido patri\u00f3tico al himno nacional. Coello escribi\u00f3 en un ambiente de belicosidad internacional, entre armas y guerras con los pa\u00edses vecinos. En ese contexto el matiz chauvinista de \u201cdefender la patria\u201d s\u00ed ten\u00eda sentido. O sea, el himno hondure\u00f1o apelaba al nacionalismo, a defender el territorio de hipot\u00e9ticos intrusos for\u00e1neos y a defender esta tierra a capa y espada. En pocas palabras, era un \u201chimno de guerra\u201d, guerra en la cual ya no se est\u00e1, ni con los vecinos y hermanos centroamericanos ni con alguna otra naci\u00f3n o potencia internacional. Habr\u00e1n seguro roces diplom\u00e1ticos, empero guerra per se Honduras no guarda con nadie. El himno nacional entonces queda descontextualizado, en otra plataforma hist\u00f3rica, en otro planeta diferente al actual. Sin embargo se sigue cantando y cantando (especialmente en fechas septembrinas) pero nadie parece poner atenci\u00f3n a lo cantado.<\/p>\n<p>Empero haciendo un lac\u00f3nico an\u00e1lisis a los himnos centroamericanos, y latinoamericanos en general, uno se puede dar cuenta que la desorientaci\u00f3n hist\u00f3rica de entonar un himno con letra excesivamente lejana a la realidad del siglo XXI, no es s\u00f3lo rareza hondure\u00f1a, sino internacional. Algunas muestras a continuaci\u00f3n: El himno de Costa Rica dice en una de sus partes: \u201ccuando alguno pretenda tu gloria manchar, ver\u00e1s a tu pueblo valiente y viril la tosca herramienta en arma trocar\u201d. Clara alusi\u00f3n a levantarse en armas. El melodioso himno de Guatemala menciona: \u201cSi ma\u00f1ana tu cielo sagrado lo amenaza invasi\u00f3n extranjera, libre al viento tu hermosa bandera a vencer o morir llamar\u00e1\u201d. El himno salvadore\u00f1o es s\u00f3lido en su belicosidad: \u201cTodos son abnegados y fieles al prestigio del b\u00e9lico ardor\u2026 y en seguir esta l\u00ednea se aferra, dedicando su esfuerzo tenaz en hacer cruda guerra a la guerra\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo los copyrights de belicosidad h\u00edmnica no es cosa s\u00f3lo de las hermanas naciones centroamericanas, Sudam\u00e9rica y M\u00e9xico tambi\u00e9n tienen esta caracterizaci\u00f3n de guerra, sangre, matar o morir, armas y toda esa jerga propia de una \u00e9poca que estaba pre\u00f1ada de indigestas luchas armadas y no de di\u00e1logo, paz, concordia y hermandad. El himno de la Argentina reza en su parte final: \u201cCoronados de gloria vivamos\u2026 \u00a1o juremos con gloria morir!\u201d. En Mesoam\u00e9rica se hayan los Estados Unidos Mexicanos, cuyo himno en su solo inicio espeta: \u201cMexicanos al grito de guerra, el acero aprestad y el brid\u00f3n, y retiemble en sus centros la tierra al sonoro rugir del ca\u00f1\u00f3n\u201d. Exactamente esta misma filosof\u00eda sigue el himno de Bolivia: \u201cQue los hijos del grande Bol\u00edvar han ya mil y mil veces jurado morir antes que ver humillado de la patria el augusto pend\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Las perspectivas b\u00e9licas se hayan pr\u00e1cticamente permeadas en casi todo himno latinoamericano. Y c\u00f3mo no va a ser as\u00ed \u2013se recalca\u2013 si este era el contexto preciso en el cual sus diversos autores redactaron dichas letras. El meollo del asunto es que el continente entero y nuestro pa\u00eds en lo particular se empe\u00f1an en seguir cantando estas letras que instan a alzarse en armas.<\/p>\n<p>Por supuesto que todas estas letras h\u00edmnicas pudieran tener una interpretaci\u00f3n metaf\u00f3rica. Es decir, es cierto que siguen habiendo personajes extranjeros (e incluso locales) que atentan contra la soberan\u00eda de un pa\u00eds. Vaya que a Honduras sus propios hijos la tienen como est\u00e1. En ese sentido s\u00ed pudiera hablarse de \u201cmuchos muertos\u201d con la idea de muchos que dan todo por el desarrollo de una tierra de la cual so\u00f1\u00f3 Turcios donde \u201cfecunde el sol y las lluvias sus campos labrant\u00edos\u201d. O sea, bien pudiera hablarse de estar preparados para la guerra, pero una guerra contra la delincuencia, contra la corrupci\u00f3n reinante, contra el crimen organizado, contra la falta de educaci\u00f3n y de cultura, contra la politiquer\u00eda. El problema es que ese no fue el sentido con el cual Coello escribi\u00f3 su letra.<\/p>\n<p>En el mes donde Honduras celebra su independencia no es mala la idea propuesta trazada por la diputada Alvarado. El himno de Honduras no est\u00e1 escrito en piedra, no es cosa venida por mano divina desde tiempos fenicios\u2026 s\u00ed se pueden hacer modificaciones. Claro, con modificar el himno por supuesto que no se garantiza un cambio conductual en el d\u00eda a d\u00eda nacional, pero s\u00ed se podr\u00eda sentar un precedente para moldear un himno que ya no se apega con la realidad actual hondure\u00f1a.<\/p>\n<p>En el imaginario chauvinista catracho el preg\u00f3n de Alvarado ha advenido a sacudir, a estropear un supuesto patriotismo de una mayor\u00eda que se golpea el pecho al ver la bandera de cinco estrellas, pero que en la realidad diaria atropella, hurta, \u201ctrancea\u201d, maldice al pr\u00f3jimo, desordena, ensucia y zarandea lo que a\u00fan pod\u00eda quedar de nacionalismo hondure\u00f1o. Cambiar el himno no modificar\u00e1 virtudes, pero sin duda la idea presupone re-pensar una identidad reducida muchas veces a una H de futbol que ni siquiera ha hecho muy buenos papeles en cert\u00e1menes mundialistas; una identidad p\u00e1lida (palidecida), sin ra\u00edces s\u00f3lidas en pretender construir una naci\u00f3n progresista, ordenada, virtuosa y, quiz\u00e1 sobretodo, hermanada con el pr\u00f3jimo. Himno, hondure\u00f1idad y hermandad deben ser 3 aristas no s\u00f3lo septembrinas sino existenciales y eternas en el acontecer diario de este pa\u00eds moraz\u00e1nico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cMas de todos narrar fuera gran pena, y el vasto asunto a suspender me exhorta decir que a veces la verdad no llena\u201d, (La divina comedia de Dante Alighieri, Infierno, Canto IV).<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[21],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/886"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=886"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/886\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=886"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=886"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistazo.com\/content\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=886"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}